18 de enero de 2014

Un profesional de flopper

Desde hace un tiempo a esta parte, en la NBA se están tomando muy en serio a los floppers profesionales, diciendo que desvirtúa el juego.

¿Qué es el flopper? Pues ni más ni menos que el que practica el flopping.

¿Y qué es el flopping, diréis vosotros? Pues, ni más ni menos que el arte de exagerar los contactos buscando provocar la equivocación de los árbitros y sacar ventaja al cobrar una falta personal inexistente. En algunos casos, incluso faltas flagrantes (las antideportivas a este lado del charco). 

Tradicionalmente ha sido una práctica que los jugadores estadounidenses han criticado mucho, y se ha relacionado con los jugadores extranjeros, principalmente europeos. 

No en vano, Vlade Divac podría haber ganado unos cuantos globos de oro en esto del flopping. El Gassman de la liga (ojo, no el hombre del gas, el butanero, sino Vittorio Gassman), que decía el gran Andrés Montes. De casta le venía al galgo, porque los plavi han sido bastante buenos floppers.

Y en la actualidad, un grande del flopping es Manu Ginóbili (como vemos, otro extranjero). 

Pero ojo, porque este mal se está extendiendo y caen en él grandes estrellas como Dwayne Wade o...

LEBRON JAMES, King James o The Chosen One... 

Para muestra, un botón:


Los hay que son sangrantes ¿no?

Y lo que es más triste es que este tío tiene un físico privilegiado que le permitiría, si quisiera, pasar por encima de cualquier bloqueo o aguantas las cargas de los pivots más rocosos de la liga. 

Pero no, él prefiere el flopping...

No es de extrañar que luego se le parodie:



Y eso, sin pasar por la escuela de flopping de John Cena...





 



 

2 de enero de 2014

Una vida con la Selección - Eurobasket ´89

Una vida con la Selección se quedaba en el sopapo de realidad que fueron los Juegos Olímpicos de Seúl, en los que un no-triple de Margall alejó a nuestra Selección Nacional de las semifinales y comenzó el rodar cuesta abajo hasta la octava plaza final. 

El Eurobasket de 1989 se celebraba en Yugoslavia (todavía existía entonces) en Zagreb y contó con solo ocho selecciones participantes, divididas en dos grupos de cuatro. El sistema de clasificación era exigente: los dos primeros de cada grupo pasaban a las semifinales; los otros dos, se cruzaban con el otro grupo para luchar por el quinto puesto.

En el grupo B se encontraban los anfitriones plavi y los vigentes campeones griegos. El grupo lo completaban Francia y Bulgaria. A priori, yugoeslavos y helenos eran los favoritos y deberían jugarse entre ellos el primer puesto que permitía evitar a los soviéticos en semis. 

D´Antoni: el cerebro

No defraudaron, pero el partido entre ellos no tuvo historia (103-68) para los locales. Francia dio algo más de guerra de la prevista a Grecia (74-80 fue el resultado final). La participación de Bulgaria fue testimonail (-47 contra Francia, -20 contra Yugoslavia y -30 contra Grecia).

España quedó encuadrada en el grupo A, junto a soviéticos, italianos y holandeses. A priori, nos jugaríamos la clasificación frente a los transalpinos, dando por hecho que se perdería frente a los soviéticos, pero...

La primera jornada fue un preludio de lo que luego pasaría. La primera parte frente a Holanda fue un despropósito de los nuestros, llegando al intermedio con déficit de 20 puntos (29-49). Se mascaba la tragedia, pero un soberbio Rafa Vecina, junto con Jiménez, Epi y Ferrán, dieron la vuelta al marcador hasta el 78-76 final. Buf...

Pero los transalpinos perdieron solo por tres puntos (84-87), tras remontar también un déficit de veinte puntos al descanso, en esta ocasión gracias a un soberbio Antonello Riva (31 puntos).

 
El ejecutor


La segunda jornada dio para una paliza de los soviéticos (+53 a Holanda) y el esperado España-Italia. El equipo nacional aguantó bien el primer tiempo (39-41) pero se vino abajo en la segunda parte (hasta un 76-97 final). De nada sirvieron los 14 puntos de Epi y los 20 de Ferrán, frente a los 21 de Magnifico, los 33 de Riva y, sobre todo, la excelsa dirección de Mike D´Antoni que, con cerca de 200 años dio un clinic de dirección a nuestros bases. 

Cagada, porque quedaba todo en manos de los soviéticos a los que había que ganar por un porrón de puntos. El orgullo de Epi (26) y Villalobos (15) fue suficiente para ir mandando al descanso, pero luego se impuso la lógica (96-108 final).

Todavía quedaba campeonato y, si bien los plavi hicieron bueno el pronóstico frente a los azzurri (victoria por 97-80), los griegos repitieron machada, esta vez en semifinales, y con 45 putos de Gallis derrotaron a los soviéticos (81-80). 

Serían los italianos los que pagaran los platos rotos, perdiendo por 104-76 en la lucha contra el bronce que finalmente se llevaron Sabonis y compañía.

Binelli: el armario

En la final no hubo opción a la sorpresa. La primera parte de los locales fue primorosa y desbordaron a los sorprendidos griegos (54-35), lo que les permitió contemporizar hasta el 98-77 final. Los 25 puntos de Radja y los 28 de Petrovic fueron suficientes esta vez para contrarrestar los 30 de Gallis.

¿Qué fue de nuestros chicos?

Una plácida victoria ante Bulgaria (108-85), probablemente el equipo más flojo de los ocho competidores, y un cruce ante Francia relativamente normal (95-87) llevó a un triste quinto puesto.

Como venía siendo habitual últimamente, nuestro Equipo Nacional era incapaz de competir de tú a tú con las selecciones que venían partiendo el bacalao en el continente. Acercarse en el marcador a yugoslavos o soviéticos había quedado para la épica. Y cuidado con las selecciones más débiles, porque no ganábamos para sustos. 

El panorama baloncestístico estaba cambiando en Europa. Los campeones tenían un equipo jovencísimo con Petrovic, Kukoc, Divac, Radja, Paspalj, Vrankovic, Danilovic,  Zvdoc, Cutura o Radulovic, ya con Ivkovic en el banquillo. 

Los griegos lo fiaban todo al cuarteto Gallis, Fassoulas, Yannakis y Christodoulou, con algunas aportaciones puntuales de Patavoukas, Angelidis, Stergakos o Kambouris.

Los soviéticos presentaron un equipazo con Vetra, Sabonis, Volkov, Marciulionis, Kurtinaitis, Homicius, Tikhonenko, Belostenny, Sokk o Goborov. 

Los transalpinos nos arrebataron la gloria (bueno, la diferencia hubiera sido un puesto, pero las sensaciones...) con D´Antoni, Riva, Magnifico, Brunamonti, Morandotti, Binelli, Costa, Gracis, Iacopini, Dell´Agnello, Bosa o Carera, con el incombustible Sandro Gamba en el banquillo. Nombres clásicos donde los haya, e hipercompetitivos.

La crisis de nuestro Equipo Nacional viene marcada por los nombres: Aller, Andreu, los hermanos Arcega, Biriukov, Jiménez, Ferrán Martínez, Montero, Morales, Epi, Vecina y Villalobos. Lo peor de todo es que no habría solución a corto plazo y hombres como Epi verían pasar sus últimos años de carrera muy alejados de los puestos a los que nos habían acostumbrado.


29 de diciembre de 2013

Pedro Ferrándiz, genio y figura

Resulta que el Real Madrid de Pablo Laso ha superado el registro de victorias consecutivas que tenía el Real Madrid de Pedro Ferrándiz, con veinticuatro en este arranque de temporada y repartidas en varias competiciones. 

Resulta que los medios de comunicación se han hecho eco de la noticia (un triunfo para nuestro deporte, sin duda), comparando ambos equipos, ambos entrenadores y ambas épocas.

Y resulta que Pedro Ferrándiz, genio y figura, ha dicho que le parece muy bien. Y que le avisen cuando alguien gane veintisiete títulos. 

¡Ahí, con par!

Porque Pedro Ferrándiz ganó doce Ligas, once Copas y cuatro Copas de Europa (de las de antes, cuando ganar a los soviéticos e italianos era una gesta épica). Entrenó a jugadores como Sainz, Sevillano, Emiliano, Brabender, Luyk, Aiken o Hightower. Es miembro del Salón de la Fama de la NBA y del Salón de la Fama de la FIBA. 

Para la Historia, con mayúsculas, del baloncesto, queda la autocanasta de Alocén en 1962 que evitaba una prórroga previsiblemente nefasta y que hizo a la FIBA cambiar las reglas del juego.  

Ains, lo que tenéis que aprender todavía


Un tipo singular, con un ego que no cabe en su menudo cuerpo, capaz de ir a ver a un partido del Estudiantes con el pañuelo de la Demencia en la cabeza, así como quien no quiere la cosa.

Evidentemente eran otros tiempos, en los que el Madrid jugaba en la práctica con tres americanos (el "legal" y los "españoles" Brabender y Luyk). El Barcelona trató de imitar la jugada con Norman y Carmichael, pero no se integraron ni de lejos como lo hicieron Wayne y Clifford, más españoles hoy que las pesetas.  Digo, que el Madrid no tenía rival en España y pocos en Europa (CSKA, Varese, luego Maccabi y poco más), así que recolectar triunfos era un poco más fácil.

Pero Pedro Ferrándiz era un adelantado a su tiempo.

Y se retiró porque, literalmente, se le salían los títulos de las orejas.




17 de diciembre de 2013

Simplemente la mejor

Hoy se despide del baloncesto en activo Amaya Valdemoro. 

37 años, 258 internacionalidades, unas cuantas medallas con la selección y toneladas de carácter para exportar a los cinco continentes y los siete mares.



Cinta perenne, puño en alto y gesto de rabia
No soy yo mucho de baloncesto femenino, pero Amaya ha hecho grande este deporte que amo, como la que más. Su figura es solo comparable a la de un Pau Gasol o a la de un Juan Carlos Navarro, los más grandes entre los grandes. 

Solo ella pudo recuperarse y volver a jugar a gran nivel después de romperse las dos muñecas bien pasada la treintena. 

Vaya aquí mi homenaje.

El trece de la buena suerte

27 de noviembre de 2013

De traca

Si hace unos días hablaba de los Orgullosos Verdes, hoy toca hablar de su némesis, Los Ángeles Lakers. La noticia: renuevan a Kobe Bryant por dos años más y un montante total de 50 millones de dólares.

La noticia no dejaría de ser una curiosidad si:

  • El amigo sale de una lesión del tendón de aquiles que no se sabe cómo va a salir.
  • El amigo tiene 35 años
  • El amigo estará a punto de cumplir 38 años cuando acabe la ampliación
  • El amigo no se ha sacrificado, precisamente, rebajando su sueldo para que el equipo pueda atraer a otras estrellas. 
  • Y así podría seguir...
Se ha hablado mucho que los Lakers están interesados en tipos como Carmelo, LeBron u otros de esa calaña, jugadores que sean capaces de sacarles del túnel en el que ahora mismo están. Pues no sé a quién van a fichar con el pastizal que se han gastado en el amigo.

Pero nada, Kobe, tú a lo tuyo, tirarte hasta las zapatillas y llevártelo tieso. Luego me dirán que vaya canastones. ¡Nos ha jodido! ¡Alguna tiene que entrar, macho!

¡Por toda la escuadra os la he metido!