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1 de octubre de 2022

Eurobasket ´22: nombres propios

A medida que se aleja en el tiempo la gran final del pasado Eurobasket, la resaca continúa dejando un poso que se convierte en una mezcla de sensaciones y reflexión. Sensaciones,  porque de algún modo seguimos sin creernos la gesta que han conseguido estos chicos, dirigidos por el mejor entrenador FIBA de selecciones del siglo XXI. 

Es la hora de mencionar algunos nombres propios.

  • Megaestrellas: se podría argumentar que este Eurobasket es el que ha reunido una mayor cantidad de talento. A la tríada Giannis-Jokic-Doncic se podría opones la Gasol-Nowitzki-Parker, pero nostalgia aparte, no se puede discutir que por rendimiento individual solo el teutón admite comparación con quienes están haciendo historia actual en el mejor baloncesto del mundo. Lo que tampoco admite discusión es que los segundos dominaron el balonceso FIBA de su época de un modo que, de momento, los más nuevos solo pueden soñar. Ni uno de ellos llegó a semifinales y la presencia de Giannis en el quinteto inicial chirría un poco y abre una discusión sobre qué es lo que realmente se premia con este tipo de nominaciones.

  • Doncic: además de nombrarle en el apartado anterior, Doncic merece una mención aparte del resto. No porque haya firmado unos números de escándalo, entre ellos la segunda mejor anotación del Eurobasket en más de sesenta años, sino porque me da la sensación de que el chaval está perdiendo el norte. Se le ha visto desquiciado con los árbitros muchas más veces de lo que sería de desear (vale que el nivel de arbitraje ha sido en general muy bajo, pero este chico llega a protestar cosas que se caen de cajón). Más grave me parece su tendencia a llegar pasado de peso a las competiciones FIBA. Su participación en este Eurobasket me parece un reflejo de los JJOO del año pasado, en los que se fue apagando por mero cansancio físico. Las imágenes de su rostro sudoroso, rojo y congestionado, deberían ser suficientes para hacerle reflexionar si está dispuesto a agarrar su destino con mano firme. De lo contrario, ese sobrepeso puede ser suficiente causa de lesiones que pueden dañar su progresión, carrera y prestigio.

Va por ustedes

  • Pesic: el abuelo ha fracasado. De nada le sirvió disponer de una superestrella mundial del calibre de Jokic, un segundo espada del calibre de Micic y un elenco de secundarios de contrastada calidad y solvencia. El partdo de eliminación fue bastante lamentable, sin pedir tiempo muerto y con Jokic en el campo mientras Serbia aceptaba un parcial demoledor que le colocaba -9 en el partido a pocos minutos del final. Cuando quiso reacciona, ya era demasiado tarde.
  • Collet: 0-6. Juego, set y partido. Incapaz de vencer a Scariolo en un cara a cara. Sus momentos de gloria coincidieron con el paréntesis del italiano y el accidente Orenga en el banquillo español (cuando se pensba que una patata de seleccionador haría el mismo papel con aquellos jugadores). Ni siquiera tuvo que haber llegado a la final, con los partidos de octavos y cuartos de final perdidos. 
  • Polonia: favorecidos por un grupo y unos cruces fáciles, dieron la campanada eliminando a Eslovenia en cuartos, con un partidazo de Ponitka y Slaughter. Pocas veces un fogonazo así ha dado tanto partido.

 


 En cuanto a España, es hora de repasar brevemente a nuestros protagonistas:

  • Lorenzo Brown de Albacete: protagonista, primero a su pesar por una nacionalización poco entendible para el aficionado por el nulo arraigo con el país, más allá de coincidir con Scariolo en Toronto. Protagonista después por su buen hacer en cancha con varios fogonazos. No solo no hubiéramos sido campeones sin él, es que ni siquiera hubiéramos llegado a cuartos de final. Jugó infiltrado. Renunció al pasaporte americano. 15,2 puntos y 7,6 asistencias en 25,2 minutos.Quinteto ideal del campeonato. Para mí el verdadero MVP.Xab SOBRESALIENTE. 
  • Jaime Pradilla. Una grata sorpresa en la fase de grupos, se fue difuminando hasta casi la intrascendencia coincidiendo con la curva ascendente de Juancho. Muy joven, pero intenso y tomando casi siempre muy buenas decisiones. Una cara que esperamos ver en el futuro. 5,8 puntos y 2,7 rebotes en 14,7 minutos. APROBADO.
  • Rudy Fernández. Solo Navarro tiene más internacionalidades. Ejemplo de pundonor, predicando con el ejemplo dentro y fuera del parquet. Pretoriano de Scariolo. Defensa de libro y fogonazos en ataque que cambian partidos. Gran responsable del éxito. 7,6 puntos, 2,3 rebotes y 1,9 asistencias en 17,5 minutos. MATRÍCULA DE HONOR
  • Xabi López Aróstegui: ha pasado bastante desapercibido, pero para Scariolo parecía ser básico porque ha salido de inicio en todos los partidos del campeonato y ha sido el tercer jugador en minutos. Sobre todo sacrificio en defensa, en ataque apenas se ha dejado ver. 5,4 puntos, 2,8 rebotes y 1,8 asistencias en 22,9 minutos. APROBADO
  • Jaime Fernández. aportaciones puntuales en varios partidos, desaparecido en otros, brillante en la final. 4,9 puntos y 1,7 asistencias en 14,8 minutos. SUSPENSO
  • Darío Brizuela: fue al Eurobasket como revulsivo y cumplió con creces, con grandes exhibiciones puntuales en ataque. En defensa ha logrado no penalizar demasiado. 7,9 puntos y 1,6 asistencias en 15,6 minutos. BIEN

 


  • Alberto Díaz: superlativo. De ser descartado a volver por la puerta grande al campeonato. Líder desde la defensa y miembro destacado del quinteto de seguridad de Scariolo. Compartió minutos con Lorenzo Brown y logró aportar en ataque lo suficiente para no penalizar. Siempre en mi equipo. 5,7 puntos y 1,4 asistencias en 16,8 minutos. MATRÍCULA DE HONOR. 
  • Sebas Saiz: poco ha jugado para mi gusto. Aumentaba la intensidad en defensa, cargaba el rebote y ponía unos bloqueos terroríficos. La cara del equipo de las ventanas. Siempre dispuesto e intenso. 2,3 puntos y 1,1 rebotes en 4,6 minutos. SIN CALIFICAR
  • Willy Hernangómez: talento ofensivo superlativo, ha sido el sostén de España durante muchos minutos. Su defensa no está a ese nivel y ha obligado a Scariolo a mantenerlo sentado en momentos clave de los partidos. Una pena, porque si defendiera un poquito más, sería un estrellón a ambos lados del charco. Por lo menos, de carácter no va mal. 17,2 minutos y 6,9 rebotes en apenas 21,2 minutos. Quinteto ideal del campeonato y MVP. NOTABLE. 
  • Usman Garuba: compromiso. Acudió a la llamada después de una temporada complicada en la NBA y con lesiones. Durante los partido de preparación y buena parte de la fase de grupos, dio una impresión a veces un poco lamentable, pero se fue entonando a medida que pasaban lo minutos y se hizo grande desde la defensa. Imprescindible en el quinteto de seguridad. Solo le faltó un poquito de acierto en ataque. Ilusionante. 4,7 puntos, 5 rebotes y 2,6 asistencias en 16,9 minutos. NOTABLE

 


  • Juancho Hernangómez: el reverso de Pradilla, empezó de (mucho) menos a (mucho) más. Durante buena parte del campeonato parecía peleado con el aro, pero la cosa fue mejorando hasta convertirse en el MVP de la final con un 7/9 de triples en una exhibicion que no se vehía desde 1995. Debe dar mucho más. 12,8 puntos y 5 rebotes en 23,4 minutos. BIEN
  • Joel Parra: un tanto decepcionante su actuación, después de ser el mejor joven de la Liga Endesa. Se podía esperar más de él. 3,0 puntos y 2,6 rebotes en 13 minutos. SUSPENSO. 
  • Santi Aldama: no estuvo en el Eurobasket, pero precisamente por eso le traigo aquí. Las noticias fueron confusas sobre su ausencia. Al principio se indicó que se había declarado no disponible, pero luego se matizó que Memphis no le permitió acudir. A mí me suena a blanqueo del jugador. Me da la sensación de que tampoco creía que se podía hacer gran cosa este verano y prefirió priorizar su carrera NBA. Para mí sale tocado de todo esto y pasa de ser un jugador imprescindible por sus características a ser un jugador bajo sospecha por su falta de compromiso. El contraste con Garuba tampoco le beneficia, cuando Usman se ha jugado el tipo por venir y no ha escatimado esfuerzo. 

 

Las lágrimas de España

  • Scariolo: ya he dicho en este blog que este campeonato es un campeonato de autor. Ha sabido montar un equipo por encima de las individualidades. Se ha jugado su prestigio por la nacionalización de Lorenzo Brown, pero ha salido airoso. Todos los jugadores se han sentido importantes y han dado mucho más de sí de lo que se podía esperar. Ha manejado una rotación de casi 12 jugadores (si exceptuamos a Sebas, todos están entre los 25 minutos de Lorenzo y los 13 de Parra) y ha dado galones a Rudy como estandarte de tiempos gloriosos. Ha sabido manejar los partidos y los rivales, sabiendo contener a los mejores (Valanciunas, Markannen, Schröder, Fournier) y dominando tácticamente a los entrenadores contrarios. Lo de Collet raya ya en la humillación. Indiscutiblemente el mejor seleccionador español de la Historia, entra en la discusión de mejor seleccionador del baloncesto FIBA. MATRÍCULA DE HONOR. 

 

Cuatro (y dos medallas en JJOO, y un bronce, y un mundial...)

 

La resaca da paso a la espera. El año que viene hay Mundobasket, para el que hay que clasificarse en una última fase de ventanas que esperamos solventar como ha sido hasta ahora. 

A partir de ahí, espero haber aprendido a no dudar de mis mayores y a afrontar los campeonatos con optimismo. No es fácil, habiendo sido testigo directo de los años del hormigón desde finales de los ochenta hasta la aparición del Espíritu de Atenas, con aquella España dirigida por Lolo Sáiz y fiada al talento ofensivo de Alberto Herreros, preludio a la llegada de los Chicos de Oro. 

No sé a qué esperamos a erigir la estatua a Sergio Scariolo.

 

15 de septiembre de 2022

Eurobasket ´22 - Partidos eliminatorios

¡Vaya, vaya, cómo está el Eurobasket! Está siendo, sin duda, uno de los mejores campeonatos continentales desde hace muchos, muchísimos años. 

Si se pudiera pedir algo, pediría árbitros de mayor nivel. Es exasperante la sucesión de faltas antideportivas y técnicas que tenemos en cada partido. En el partido de cuartos de final han pitado a Doncic una técnica por pedir pasos que, para todo lo que protesta el chaval, había sido bastante comedido. Esto tiene que hacérselo mirar la FIBA si quiere un producto redondo. 

Estos días se han jugado los octavos y los cuartos de final, partidos de altísima puntuación, muy ajustados en su mayoría (varias prórrogas fueron necesarias para decidir el ganador), muchos sustos y no pocas sorpresas. 

Lorenzo Brown Hermosilla, español

 

Es además un torneo en el que se ha consagrado el juego colectivo. Es paradójico que en un Eurobasket en el que se ha reunido una pléyade de estrellas y talento puro, sean los equipos que menos dependen de una superestrella los que estén llegando más lejos. 

OCTAVOS DE FINAL: 

La cosa empezó calentita. Turquía no la ha visto más gorda en toda su vida. Dos puntos arriba, dos tiros libres y posesión a pocos segundos del final. El resultado: dos tiros libres fallados posesión perdida, partido empatado y derrota en la prórroga. A Francia le vino dios a ver (1). 

Turquía 86 - Francia 87

Bélgica puso las cosas difíciles a Eslovenia una gran parte del partido, pero al final se impuso la lógica y se produjo la victoria más abultada de los octavos (25-12 en el último cuarto). Doncic anotaba más de 30 puntos por tercer partido consecutivo. 

Eslovenia 86 - Bélgica 72

Alemania arrolló por momentos a Montenegro y acabó pidiendo la hora. Schröder salió al rescate y compensó los buenos partidos de Djubljevic y Simonovic. 

Alemania 85 - Montenegro 79

A tatuajes no nos gana nadie. Bueno, Theis
 

El sueño de Ucrania se truncó ante la rocosa Polonia. No pudieron con los buenos partidos de Ponitka (29 - 9 - 6) y Slaughter, pero compitieron con dignidad. 

Polonia 94 - Ucrania 86

Croacia no defraudó y perdió otro partido decisivo ante un rival supuestamente más débil. La enorme figura de Lauri Markkanen (47 - 9  -3) superó por varias cabezas al cuarteto croata Smith - Saric - Simon - Bogdanovic. Este último anuncia su retirada de la selección. Ya está bien. Una risa, porque decidió fallar un tiro libre a propósito para ir por el lado del cuadro de España. Ya ves.

Finlandia 94 - Croacia 86

La primera sorpresa grande del campeonato viene con la derrota de la Serbia de Jokic ante la voluntariosa Italia. Gianmarco Pozzecco fue expulsado del partido, pero sus chicos consiguieron prevalecer, ganando todos los cuartos menos el primero. Jokic hizo su trabajo (41 - 13 - 4), pero Micic (15 puntos, 5/14 en tiros) y, sobre todo Pesic, no. El abuelo dejó crecer a Italia hasta un +9 en el último cuarto, con Jokic sentado y sin pedir tiempos muertos, vete a saber por qué. 

Italia 94 - Serbia 86

Estuvo a punto de darse la segunda sorpresa seguida, pero Chequia es un equipo muy corto. Hizo un trabajo tremendo, sobre todo en defensa, anulando a Giannis con dobles y triples defensas y sin dejarle correr, pero las faltas y el cansancio hicieron el trabajo sucio a los griegos. Giannis despertó (30 - 10 - 5), pero tarde. 

Grecia 94 - Chequia 88

Hasta aquí nos han crecido

 

CUARTOS DE FINAL

Alemania, actuando como local y con un juego coral, arrolló a Grecia en el tercer cuarto (26-12), lo que fue suficiente para que el partido estuviera decidido con bastante tiempo por jugar. Seis jugadores por encima de los diez puntos (Schröder, 27), dominando el rebote (Theis, 16) y el tempo del partido y conteniendo más o menos bien a Giannis. En Grecia, solo su estrella y Larentzakis pasaron de la decena. 

Alemania 107 - Grecia 96

Francia salió viva otra vez y, aunque no fue tan escandaloso, necesitó otra prórroga para ganar a una Italia que tuvo el partido ganado. Rudy Gobert (28 + 14) está yendo de menos a más en el campeonato, pero hizo falta que Fontecchio fallara unos tiros libres (90% hasta entonces en el campeonato). Collet se ha visto obligado a recortar hasta el mínimo la rotación. 

Francia 93 - Italia 85

Otra gran sorpresa, a lo mejor la mayor de todas. Polonia gana a Eslovenia en un partido que fue una montaña rusa de juego y emociones. +19 al descanso para Poloni, el tercer cuarto fue un desastre y Eslovenia se puso por delante. Las caras de los polacos eran un poema, rumiando la ocasión perdida, pero se repusieron y se llevaron el partido. Tampoco fue fácil, porque de +7 a 30 segundos pasaron a solo +3 en un suspiro. Triple doble de Ponitka (41 - 16  - 10). Doncic, tocado, jugó mal y protestó mucho. Eslovenia lo pagó, y más por la rotación tan corta que tiene a la que pesó demasiado la falta de Zoran Dragic. 

Polonia 90 - Eslovenia 87

ESPAÑA

Tremendos partidos del Equipo Nacional, obligados a remontar después de dos primeras partes no muy buenas. 

En octavos ante Lituania cayó un chaparrón curioso en un segundo cuarto que luego remitió un poco antes del descanso (solo -6 desde un -11 con malas sensaciones). Los lituanos fueron mucho rato por delante en el marcador, con unas diferencias no demasiado grandes, mientras los nuestros luchaban por no descolgarse. Parecía que la cosa iba a estar mal, pero Alberto Díaz, Garuba y el gran Rudy en defensa, a los que se añadieron Juancho y Lorenzo en ataque, lograron ponerse por delante y anular el poderío interior lituano (Valanciunas muchos minutos sentado y solo 5 + 6). Estuvo ganado, pero un rebote de ataque lituano nos condenó a la prórroga. Y allí, Lorenzo Brown (28 - 3 - 8)justificó su pasaporte con 11 puntos y 2 asistencias. Ganamos con holgura y se llenó el equipo de moral para el partido de cuartos. 

Don Rodolfo Fernández, gasólico
 

Allí el chaparrón duró toda una parte, con 52 puntos encajados y una diferencia máxima de 15 puntos a favor de los fineses. Las sensaciones fueron incluso peores que ante Lituania, con muchos momentos de correr sin cabeza en pos de los jugadores contrarios, que ametrallaban el aro contrario de forma inopinada (porcentaje de tiro superior al 70% en la primera parte). Lo peor, que ni siquiera hizo falta que Markkanen jugara minutos ni anotara demasiado. Lo mejor de todo fue el resultado (-9).  El panorama cambió pronto al inicio de la segunda  parte, con Lorenzo y Willy jugando el bloqueo y continuación de forma primorosa (y es que Willy era imparable para los hombres altos).Tras una fase igualada, España se puso por delante en la segunda mitad del tercer cuarto y así prosiguió el partido. Finlandia llegó a empatar, pero los nuestros se agarraron a la victoria. Lorenzo tuvo un partido algo peor (10 - 4 - 11), pero Willy (27- 5  en 24 minutos) estuvo bien acompañado por Brizuela, Juancho y, otra vez Rudy. Lo de este hombre es de otro mundo, metiendo triples, robando balones (5) y tirándose a por balones que ponen en riesgo su integridad física. Lideró la defensa junto con Alberto y Garuba otra vez. Markkanen (28 - 11 - 3) lo intentó, pero muy solo una vez que España se puso por delante. 

Dos demostraciones de carácter y de riqueza táctica (otra vez don Sergio Scariolo fue muy superior a sus oponentes técnicos), tienen dos premios históricos: 21ª clasificación consecutiva para cuartos de final y por 11ª vez consecutiva para semifinales (9 medallas y lo que surja ahora). 

El triunfo del equipo
 

Scariolo ha logrado forjar un equipo con Willy como talento en ataque (17 puntos en apenas 21 minutos de media) apoyado en Lorenzo y aportaciones puntuales de terceros. Pero la defensa es la que ha marcado la diferencia y ahí Alberto, Garuba y Rudy han sido constantes. 

La rotación sigue siendo larga (9 jugadores entre 15 y 27 minutos) y hay que bajar hasta el puesto 80 para encontrar al español que más juega (Lorenzo, 23,5 minutos). Esa debe ser nuestra ventaja. Solo falta que Jaime Pradilla, que ha ido claramente de más a menos, remonte.

Las semifinales se juegan mañana viernes. De nuevo la cabeza me dice que España ha llegado a su techo, pero ahora quién lo va a decir después de lo que se ha salvado. Mi pronóstico es que, si ganamos a Alemania en su casa (me ha gustado mucho lo que he visto de ellos), seremos oro y si no, bronce. 

Ya está tardando la estatua a don Sergio y a don Rodolfo (para mí superior a Navarro en el ranking histórico).

10 de septiembre de 2022

Eurobasket '22 - Fase de grupos

Sesenta partidos en ocho días han compuesto la fase de grupos de este Eurobasket. 

Veinticuatro equipos nacionales, encuadrados en cuatro grupos de seis equipos cada uno, han competido para llegar al primero de los partidos decisivos: los octavos de final. Desde ahora y hasta el próximo fin de semana, las eliminatorias son a partido único. Lo mejor del baloncesto: competitividad (segura) y emoción (esperemos). 

Los sesenta partidos disputados han dado para mucho. Lo primero, para eliminar a los equipos más flojos del campeonato: Bulgaria,  Georgia (sorprendente este caso), Bosnia (quizá el más triste; una pena que llegaran fundidos al último partido), Hungría, Estonia, Gran Bretaña, Israel y Paises Bajos.

Somos una piña
 

Salvo el mencionado caso de Georgia, que lleva asociada la sorpresa de la clasificación de Bélgica (cuidado, con tres victorias como Turquía y Montenegro), lo demás ha sido más o menos lo esperado. Quizá la clasificación de Polonia en lugar de Israel, más por el peso de la tradición que por otra cosa. 

Grupo A:

España y Turquía se jugaron el liderato del grupo en la última jornada, como estaba previsto sobre el papel. Montenegro se ha clasificado como tercera y Bélgica como cuarta, ocupando  el lugar del anfitrión Georgia. Seguramente la baja de Shengelia ha sido demasiado, junto con el bajo rendimiento de Shermadini. 

Poco más que reseñar, en cuanto a individualidades. Lo más destacado, el buen papel del joven turco Alperen Sengün, que afortunadamente fue eliminado por cinco faltas cuando nos estaba haciendo un buen roto.

Lorenzo Brown Hermosilla, de Valencia de don Juan
 

Grupo B: 

Con diferencia es el grupo más fuerte. A priori había cuatro selecciones por encima del resto, pero al final han competido cinco equipos. Eslovenia ha sido la primera del grupo, aupada en un gasólico Doncic, empatada con la anfitriona Alemania. Francia ha sido tercera, con dos derrotas y afinando la maquinaria. Lituania se llevó la última plaza clasificatoria en partido directo con Bosnia, que no pudieron competir al llegar destrozados al final. Lituania las pasó soviéticas con un 0-3 tras los tres primeros partidos. Hungría comparsa, más desde la lesión de Hanga.

Doncic ha estado soberbio, al igual que el recuperado Goran Dragic. En Alemania han sobresalido Schröder y el joven Franz Wagner. En Francia han tirado del carro unos cuantos. Los lituanos se han mantenido sobre las fornidas espaldas de Valanciunas, toda vez que Sabonis no ha estado excesivamente brillante. Por los bosnios, el infravalorado Nurkic y la estrella europea que es Musa (gran fichaje del Madrid). 

Un cyborg
 

Grupo C:

Grecia ha terminado invicta. Normal, teniendo una bestia como Giannis al que le han venido muy bien los tres años pasados desde el Mundobasket en el que naufragó una vez más en el baloncesto FIBA. En este 2022 está demostrando que su físico está varios escalones por encima del resto y firma números de escándalo en muy pocos minutos. 

Por detrás, empatados a tres victorias y por este orden, Ucrania (muy sorprendente su rendimiento, dadas las circunstancias), Croacia (evidenciando una vez más su falta de gen competitivo desde 1995) e Italia (decepcionante cuarto puesto como anfitrión; equipo que parece mejor si nos ceñimos a los nombres). 

Estonia ha desarrollado un juego alegre y tiene la mejor defensa del campeonato. Por desgracia, no tiene gente de peso para competir con los mejores. Gran Bretaña,  otra comparsa. 

La supernova que es Giannis ha eclipsado al resto de individualidades: Bogdanovic en Croacia (Saric no llega; Hezonja de más a menos); Fontecchio en Italia. 

Es que alguno nuestro hay que poner...
 

Grupo D: 

Serbia ha terminado invicta en el grupo más flojo. Igual que Giannis, Jokic está necesitando pocos minutos para hacer números muy pocas veces vistos en el viejo continente durante las últimasdécadas. 

Empatadas a tres victorias, Finlandia (Markannen es una bestia en baloncesto FIBA) y la muy sorprendente Polonia. 

La República Checa se ha clasificado in extremis gracias a la aparición de su gran estrella Tomas Satoransky (yo soy muy de Satoransky) en el último partido, que sirvió para empatar con Israel y desplazar a los judíos al quinto lugar. Países bajos ha sido otra comparsa en este grupo. 

Tras Jokic, Micic está haciendo un gran campeonato y veremos hasta dónde puede llevar Satoransky a la República Checa. El israelí Deni Avidja empezó muy bien y se ha ido desinflando.

España: 

Estamos donde queríamos, que es donde muchos no apostaríamos demasiado dinero después de la dolorosa derrota ante Bélgica. Atrás quedaba un solvente debut ante la floja Bulgaria (que floja y todo nos endosó más de 85 puntos) y una victoria convincente ante la anfitriona Georgia. Con el proyecto tambaleándose, nueva victoria amplia ante Montenegro, aunque con dudas en la segunda parte tras algo más de veinte minutos muy brillantes. El último partido fue un triunfo trabajado ante el otro coco del grupo, Turquía, que ha dado motivos para la esperanza. 

Primeros de grupo, ¿y cuál es el premio? Lituania. Manda narices. 

Un equipo fuerte que nos hará sufrir en el rebote, con talentos como Jokubaitis, Giedraitis, Kuzminskas, Valanciunas o Sabonis y que ha descubierto a Brazdeikis. Dos derrotas cortas en la preparación y ahora el que pierda se va para casa con una sensación de doloroso fracaso. 

Gordo no, fofisano
 

¿Si ganamos? El cielo. El cruce de cuartos es en apariencia mucho más sencillo y evitamos a Grecia hasta semifinales. 

El juego de España se está basando en una defensa sacrificada y coral, aunque es inevitable personalizar en el repescado Alberto Díaz, que lo está dando todo. Los demás ayudan bastante, salvo los  Hernangómez, que eso de ponerse el mono de trabajo no les va mucho porque no se les ven los músculos y los tatuajes.

Lo bueno es que la rotación está siendo amplia y nuestros chicos tienen un minutaje reducido. El que más ha jugado es López-Aróstegui, que es el 87º que más juega en el campeonato. 

Lorenzo Brown está haciendo buenos a los que trabajaron su polémica nacionalización exprés y ha  dejado unas perlas de calidad cada vez más frecuentes en los partidos. 

Willy está refrendando su facilidad para hacer números sin querer: más de 15 ppp, más de 7 rpp, más de 19 puntos de valoración por partido... en apenas 23 minutos de juego. Tremendo. Una pena que su defensa no sea todo lo buena que debería. Seguramente por eso no acaba de asentarse en la NBA.

Darío Brizuela es otro sospechoso en defensa que explota en ataque. Ha tenido momentos fulgurantes que solo se le han visto a algunos de los mejores.  

Así los tiene Sebas

De momento las decepciones son Joel Parra (mejor joven 2022 de la Liga Endesa) y, sobre todo, Juancho Hernangómez. La sombra de Bo Cruz es demasiado alargada. Podríamos añadir a Garuba, que ha vuelto de Estados Unidos con muchos quilos más, más lento y más atolondrado, de momento bastante lejos de lo que aparentaba llegar a ser hace unos pocos meses

Pero la mayor sorpresa es Jaime Pradilla. Un tipo de veintiún años que aúna descaro y calidad técnica, en ataque y en defensa. Ha venido para quedarse y ser pieza fundamental de los futuros éxitos de España. 

Sebas Sáiz siempre en mi equipo. 

 



Y Sergio Scariolo controlando todo. Seguro que tiene en el bolsillo muchos trucos que todavía no hemos visto. Lo que hay que comprobar es que el talento de los jugadores sea suficiente para poder ejecutarlos. 

Sabemos lo que no hay que hacer (cuarenta minutos ante Bélgica y quince ante Montenegro lo han demostrado). Esperemos que lo que sabemos hacer sea suficiente para llegar a cuartos y allí... 

Pronósticos (aquí se verá que no tengo criterio baloncestístico):

  • Francia a Turquía: 5 -10
  • Eslovenia a Bélgica: más de 20 
  • Alemania a Montenegro: 10 - 15
  • Aunque la cabeza me dice Lituania, el corazón dicta España, entre 5 - 10 puntos
  • Ucrania a Polonia: 10 -15
  • Finlandia a Croacia: 1- 5
  • Serbia a Italia: 15 - 20
  • Grecia a Chequia: más de 20

 A disfrutar el fin de semana. 

 

 


15 de abril de 2022

Quintetos europeos en la NBA

Con motivo de su 75 aniversario, la NBA ha elegido sus dos quintetos de jugadores europeos de todos los tiempos mediante una mezcla de voto popular y voto cualificado. 

En el primer quinteto tenemos a Toni Parker, Luka Doncic, Dirk Nowitzki, Giannis Antetokoumpo y Pau Gasol. En el segundo quinteto encontramos a Drazen Petrovic, Pedja Stojakovic, Toni Kukoc, Nikola Jokic y Arvidas Sabonis. 

Más allá del orgullo de encontrar a nuestro Pau Gasol en el olimpo de los jugadores europeos y de que hayan quedado fuera de este reconocimiento un buen número de grandes jugadores, desde Detlef Schremph hasta Vlade Divac, pasando por el mediano de los hermanos Gasol o un Dino Radja que hizo muy buenas campañas en unos Celtics bastante mediocres, hay alguna reflexión que interesa realizar. 

 

Amplio surtido para elegir
 

Llevo algunas entradas dando señales de que cada vez pienso más que el baloncesto que se juega en la NBA y el que se juega en FIBA tienen más bien poco que ver entre sí, hasta el punto de que a veces me parecen juegos totalmente distintos. Y todo esto se ha agudizado desde la deriva en el abuso de tiro de tres que se ha producido al otro lado del charco coincidiendo con la aparición de jugadores con un rango de tiro extremo como Stephen Curry, Klay Thompson o Damian Lillard, todos ellos bastante capaces de meter un triple desde el logo, bien cuadrados y con una estética de tiro impecable, estirando al máximo los límites de la cancha. 

Ese estilo de juego, ayudado por las reglas especiales que en la NBA favorecen el juego ofensivo, como la regla de los tres segundos en defensa, frente al juego más ordenado, lento y con predominancia de las defensas zonales que se realiza a este lado del charco, hace que las diferencias de rendimiento en la NBA y el baloncesto FIBA no sean totalmente comparables. 

Hay jugadores como Parker, Nowitzki o Pau Gasol que han sido igual de determinantes en ambos estilos de juego. 

Nowitzki fue capaz de llevar a los Mavericks al título en 2011 mientras verano tras verano cargaba sobre sus hombros el destino de un equipo alemán bastante mediocre al que llevó a la medalla de bronce en el Mundobasket 2002 y a la plata en el Eurobasket de 2005, ambas a costa de nuestro Equipo Nacional. Todo ello aderezado con un MVP de la NBA y de las Finales, infinidad de All-Stars y All-NBA Teams.

 

Toni Parker fue la cabeza visible de una Francia que fue durante mucho tiempo, el rival más cualificado de España y que consiguió el oro en el Eurobasket de 2013 y, sobre todo, eliminarnos en los cuartos de final del Mundobasket de España en 2014, en lo que fue probablemente el mayor fracaso de los nuestros en los últimos veinte años. En sus ratos libres fue tres veces campeón con los Spurs e incluso se permitió el lujo de ser MVP de una de las Finales.

Los méritos de Pau Gasol son enormes y no voy a listarlos aquí, ya que espero que todos los aficionados los tendremos en nuestra memoria reciente. 

Si me apuras, incluso Luka Doncic apunta maneras en esto qu estoy diciendo. Campeón del Eurobasket 2017, aunque compartiendo liderazgo con Dragic, clasificó a su pequeño país a los JJOO de Tokio y acabó en cuarta posición, llevando a Eslovenia hasta donde le permitieron sus fuerzas (se encontraba en un evidente estado de forma deficiente). 

En el segundo quinteto tenemos a tres europeos que marcaron historia en los noventa, cuando solo pensar en dar el salto estaba al alcance de unos pocos elegidos. 


 

Kukoc fue miembro destacado del segundo triplete de los Bulls y Mejor Sexto Hombre una temporada, tras haber logrado otro triplete con la mítica Jugoplastika cada vez más desmantelada y casi campeón con la Benetton de Treviso el año que el Limoges de Maljkovic casi se carga el baloncesto continental. 

Tenemos también dos what if en Petrovic (¿qué hubiera logrado de no haber fallecido en accidente de coche aquel junio de 1993 cuando venía de su mejor temporada y a las puertas de haber sido All-Star?) y Sabonis (¿qué hubiera logrado de haber llegado más joven y con las dos piernas, cuando a los treinta y pico y cojo se marcó una temporada de 16+10?). Ambos dominaro Europa en su plenitud. 

Sin embargo, a lo que voy con tanto rodeo, es que Jokic (vigente MVP y gran favorito para el segundo consecutivo, con medias de 27-14-8) y Antetokoumpo (dos veces MVP, una vez campeón y MVP de las Finales, además de un portento físico y medias de 30-12-5), no soportan la comparación con las grandes estrellas europeas del pasado reciente. Con Toni, Pau y Dirk, más concretamente. 

Para muchos de vosotros esto es una herejía. Sin embargo, yo pienso que no pueden estar a la altura porque no han sido capaces de dominar a ambos lados del charco, en ambos estilos de juego. 

Jokic fracasó con rotundidad en el Mundobasket de 2019. Serbia tenía un equipazo y todo el mundo pensaba que era el máximo rival de los Estados Unidos. Un desatado Djordjevic dijo que era mejor que Dios les pillara confesados si se cruzaban con su selección en una muestra de la atávica soberbia serbia. Por desgracia, el mago Scariolo y sus esforzados muchachos se cruzaron en el camino, desquiciaron a Nikola y sobrevivieron al gran partido de Bogdanovic. Desde entonces ni Jokic ni Serbia fueron lo mismo y se diluyeron como un azucarillo. 

Al bueno de Giannis le pasó lo mismo con un relativamente potente equipo griego que ni siquiera pasó a la fase de cruces. Fue su segunda oportunidad después de que en el Eurobasket de 2015 España le pasara por encima en su camino al título más épico y gasólico de los últimos años. Poco se habla de la gran defensa de Claver, aunque el griego todavía estaba algo lejos del nivel que hoy presenta. 

Creo que a ambos les beneficia el juego abierto de la NBA. El serbio se aprovecha de su innegable gran visión de juego y al griego le va genial con un físico que le permite recorrer toda la cancha en diez o doce zancadas. Pero cuando la cosa se atasca, cuando el cemento se apodera de la cancha y el IQ baloncestístico es más importante, ambos no han dado la talla, por diferentes motivos: Jokic porque tiene un cable pelado y a veces cortocircuita; Giannis porque su innegable físico no saca ventaja en la jungla de brazos y piernas que pueden hacer ayudas interminables sin estar sometidos a la puñetera norma de los tres segundos defensivos. 

Si tuviera que elegir a uno de los dos, elegiría a Jokic. Me parece que tiene mayor talento, inteligencia y visión del juego que Giannis, al que me gustará ver en cinco o seis años cuando su físico no sea tan determinante como ahora (aunque supongo que, como suele pasar, me callará la boca con su evolución). 

Mientras tanto, Pau, Toni y sobre todos Nowitki, no tienen comparación en cuanto a baloncesto puro se refiere, de la mano con Kukoc, Petrovi y sobre todo Sabonis, al que considero el mejor jugador de baloncesto europeo de la Historia (¡cuánto lamento no haber podido ver jugar a Cosic en su plenitud!). 

2 de abril de 2021

No me gusta este baloncesto

Para nada. 

Me parece aburrido, soso, falto de alicientes para el espectador... No niego que pueda haber emoción, que en algunos casos hay jugadas que te pueden hacer levantar del asiento, pero este es un juego totalmente distinto del que me enamoré hace ya varias décadas. 

El baloncesto ha pasado por varias fases. Incluso por auténticas revoluciones, diría yo. Algunas para bien, otras para mal, otras ni fú ni fá. 

Del tiro a cuchara se pasó al tiro en suspensión. Una locura, dirían algunos, pero mucho más estético y efectivo por mucho que hubiea algún que otro recalcitrante, como el excelso Rick Barry que continuaba tirando los tiros libres a cuchara allá por la época de 1970. 

Si antes los equipos ganadores se construían desde el pivot, interesando acumular cuantos más centímetros mejor y siendo el destinatario del primer pase de los pequeños, Michael Jordan demostró que se podía ser campeón sin un centro dominante, siempre que tengas el talento y el desequilibrio suficiente en otras posiciones de la cancha. 

 

Culpable
 

Se pasó por una fase de cemento, tanto en la NBA como en el baloncesto FIBA. Una época dura, difícil para el espectador. Un baloncesto trabado, construido desde la defensa, en el que el objetivo era que tu rival metiera una canasta menos que tú y no que tú metieras una canasta más que el rival. Era feo de narices, y solo mediante esta premisa se puede entender que Limoges fuera campeón de Europa en 1993 o que Knicks y Nets fueran finalistas de la NBA a finales del siglo XX y primeros del XXI. Baloncesto control, lo llamaban sus defensores. Baloncesto muermo, es lo que era.

Afortunadamente los Suns hicieron escuela con su filosofía de "seven seconds or less" y, antes que ellos, los Kings enamoraron con un baloncesto ágil y atractivo. Por desgracia, ninguno de ellos logró siquiera llegar a las finales. 

Después llegó la fórmula de la creación de súperequipos concentrando talento a base de talonario. Primero fueron los Miami Heat, luego los Golden State Warrios y ahora Lakes y Nets son los máximos exponentes. Una filosofía que tampoco gusta a los puristas, acostumbrados a ver la construcción de equipos a través del talento que llega desde el draft de universitarios. Yo soy más bien neutral con esta idea, aunque es verdad que traiciona un poco los principios de igualdad de oportunidades de la liga NBA (igualdad de oportunidades aparente, porque los nombres que se repiten en el palmarés vienen a ser más o menos los mismos). 

 

Culpable


Ahora triunfan las estadísticas avanzadas. Esas que dicen que no merece la pena el tiro de media distancia y que ha convertido la competición en una sucesión de triples o entradas a canasta. Matemáticamente tiene sentido: tirando triples con una media de 0.368, significa meter más de un punto por posesión mientras que tirar de dos con un .450 supone meter menos de un punto por posesión. Una lógica aplastante. 

Pero esas matemáticas están matando el juego. No hay movimiento de balón, más allá de doblar la bola después de una penetración que amenaza con acabar mal; no hay juego al poste, más allá de buscar un mismatch favorable que, entonces sí, se repite machaconamente; no hay juego en transición ni al contraataque, todo nace y muere en el triple; no hay riqueza táctica en las pizarras de los entrenadores, que lo fían todo a la puntería de unos jugadores que cada vez son capaces de tirar desde más lejos con porcentajes más altos. 

Sí, los marcadores son atractivos y la eficiencia ofensiva es cada vez mayor, pero el juego no es el mismo. He visto dos partidos en un par de semanas, ambos de los Celtics (contra Orlando y Dallas). En el primero, tiraron 54 veces de tres, con buenos porcentajes, y ganaron. En el segundo tiraron casi cuarenta veces a pesar de que no la metían ni en una piscina, y perdieron. En ambos partidos, un entrenador tan capaz como Brad Stevens fue incapaz de buscar alternativas tácticas que pudieran dar la vuelta a la dinámica del juego. 

 

Culpable

El resumen es ver a cinco jugadores abiertos, más allá de la línea de tres. Se dan un pase, quizá dos o tres, y se cascan el triple. Con suerte verás algún corte, alguna puerta atrás, pero es muy probable que el quinteto en cancha no lo vea y el ataque acabe en triple igual. O el jugador balón botará diez o quince veces para tirarse una mandarina con un step-back o irá fuerte al aro para tratar de machacar. 

Este es el baloncesto que se juega hoy en la NBA. Afortunadamente el baloncesto FIBA todavía resiste. Veremos en los JJOO, pero el fracaso de la selección USA y el naufragio de dos fueras de serie (en el baloncesto NBA) como Jokic o Antetokoumpo para llevar lejos a sus selecciones, demuestra que al baloncesto todavía se sigue jugando con la cabeza.

31 de diciembre de 2018

Me como mis palabras (otra vez)

No tengo precio como analista NBA. 

Uno de mis últimos éxitos fue dudar del impacto y la carrera de Luka Doncic en la NBA, y aunque parece que tenía sólidos argumentos para hacerlo, saltaron por los aires a los pocos partidos. 

Doncic no solo ha tenido un impacto inmediato en el equipo y en la Liga (los Mavericks están 17-18 a estas alturas del año, lo que no es poco), sino que con su juego ha ridiculizado a todos aquellos que han/hemos dudado de él. 

Viéndole jugar parece mentira que estemos ante un jugador de apenas diecinueve años de edad. Pero este chico ha sido campeón de la Liga Endesa, campeón y MVP de la Euroliga de Baloncesto, campeón de un Eurobasket siendo el líder de Eslovenia (aún más que Goran Dragic). 

Me parecía que le iba a faltar físico y velocidad para jugar en esa Liga, que iba a ser un jugador más, un blanquito europeo al que se iban a comer los jóvenes afroamericanos en un banquete baloncestístico brutal. Y ha sido exactamente al revés.

Una vieja gloria, una nueva estrella y uno que pasaba por allí


Doncic tiene un IQ baloncestísticos muy superior a la media, manejo del balón y tiro. No hay más que ver un par o tres resúmenes de sus partidos para ver que estamos ante un jugador especial. De hecho, ya hay quien dice que la pregunta no es si Doncic va a jugar el All-Star, sino cuántos va a jugar. 

Ha ido derecho al estrellato y todo parece que, a poco que le respeten las lesiones, no va a abandonarlo en muchos años. 

Seguramente los Hawks estarán tirándose de los pelos por haberse quedado con Trae Young quien, aunque con unas estadísticas más que decentes, está lejos de tener la influencia en el juego que tiene Doncic y de acercarse a sus porcentajes de tiro. 

El único riesgo para que Doncic no se lleve el ROY, es DeAndre Ayton, el fenómeno de 2,16 que está jugando en Phoenix y que le supera en PER y en Win Shares.Veremos hasta qué punto la procedencia de Doncic y se valora o no lo que está haciendo en un equipo con más expectativas que los Suns.

15 de agosto de 2018

Doncic NBA

Y al final pasó. 

Estaba cantado que una vez terminada la temporada, Luka Doncic se declararía elegible en el draft de la NBA. Y estaba cantado que iba a salir elegido en una posición que haría del todo irrenunciable que diera el salto a la que dicen es la mejor liga de baloncesto del mundo. 

Bueno, aunque por momentos se especuló con que podría ser el número uno de su promoción, la tercera posición del draft no está nada mal. Elegido por Atlanta Hawks, fue de inmediato traspasado a los Dallas Mavericks, para compartir vestuario y cancha con un mito del baloncesto como Dirk Nowitzki. Será de seguro un intercambio que dará que hablar en el futuro, para bien o para mal. 

No hay dudas de que Doncic está lo suficientemente maduro para dar el salto, a pesar de tener diecinueve años. Su juego ha sido dominante en Europa, pasando por el título del Eurobasket 2017 con su país y pasando por los títulos de club con el Real Madrid. No ha habido jugador en el continente que le discutiera su estatus en, al menos, el último par de años. 

Doncic y Nosferatu


Es más, pudiera darse el caso de que, de quedarse una o dos temporadas más, su juego sufriera una regresión debido a la falta de retos por superar que le quedaban y la gran diferencia con la inmensa mayoría de sus rivales. 

Por supuesto no han faltado aquellos que, sobre todo al otro lado del charco, ponen en duda los logros de Doncic, con el bocachanclas de Charles Barkley al frente. Tampoco sorprende, dada la mentalidad yanqui.

Aunque también está por ver que se cumpla lo que muchos, llevados por la euforia, vaticinan desde Europa: que Doncic se va a comer a sus rivales desde el minuto uno. 

No lo tengo yo tan claro. Y no por que al chico le falte calidad, sino porque creo que le falta físico. No es Dragic, no es Llull, no es Bogdan Bogdanovic... si me apuras no es Rudy Fernández.... Es un chico muy bueno, grande para jugar de base e incluso de escolta, con un atleticismo digamos que medio. 

¿De qué va a jugar allá? Claramente en una de las tres posiciones exteriores (es versátil y eso le va a favorecer a hacer carrera), pero va a sufrir mucho en defensa y puede que hasta en ataque ante jugadores mucho más físicos y atléticos en cualquiera de las posiciones. Le va a faltar rapidez frente a los bases y muchos escoltas, y le va a faltar corpulencia ante los aleros. 

La madre que lo parió

Habrá que ver cómo se adapta a pasar de ser un jugador dominante que controla el balón la mayor parte del tiempo (se ha beneficiado de la lesión de Llull para ser el referente absoluto del Real Madrid) a ser un jugador más en una liga de fenómenos atléticos con los que tendrá que lidiar noche sí, noche también. 

Esperemos que el equipo en el que ha tenido la suerte de caer, los Dallas Mavericks, tengan paciencia con él. En principio no va a tener mucha competencia por el puesto, así que es previsible que juegue un buen puñado de minutos. Eso es importante para progresar en el primer año, tras el que estaremos en una mejor posición para tratar de vislumbrar lo que le depara el futuro al niño prodigio del madridismo.

23 de septiembre de 2017

Oro justo

Hace ya casi una semana que ha finalizado el Eurobasket, con un sabor agridulce. El balance de España (8-1) es inmejorable, pero no así las sensaciones que quedan atrás. Se ha demostrado que el grupo en el que estaba la Selección no era más que una broma de mal gusto y que el equipo mismo no estaba a nivel de otros años ni al nivel que parecía cuando pasaba el rodillo por encima de sus rivales. 

A la hora de la verdad, cuando la cosa se empezó a ponerse seria, la Selección las ha pasado canutas:
  • Fase de grupos ante Croacia: victoria por solo seis puntos ante un equipo que reservó a su base titular. 
  • Octavos de final: a falta de apenas seis minutos para finalizar el partido el tanteo estaba 56-50 y la cosa prometía tensión sin fin. Tres jugadas de mérito de Ricky Rubio acabaron distanciándonos en el marcador ante un equipo turco bastante pobre.  
  • Cuartos de final: mucho tiempo a remolque, solo el fogonazo devastador de Marc Gasol salvó a España de la debacle. Sin esos diez minutos mágicos, seguro que estaríamos hablando de algo muy distinto ahora mismo. 
  • Semifinal: derrota sin paliativos, veinte puntos abajo y la sensación de destrozo que quedó. A pesar de todo, durante la primera parte el equipo no perdió la cara al partido a pesar del acierto brutal de los eslovenos desde la línea de tres. Por eso es aún más incomprensible la debacle de la segunda parte. Ha sido la derrota más dura, por sensaciones, desde la fase de grupos de Pekín contra los USAboys. 
  • Partido por el bronce: Rusia remonta 16 puntos y se pone a una canasta, con su mayor y única estrella en el banquillo y jugando con un quinteto de intendencia que fue suficiente para hacernos dudar. La diferencia con el partido frente a Eslovenia es que España tenía un tridente efectivo en Pau, Marc y Sergio.

Aquí lo dejo, en lo más alto


Innumerables ausencias (Parker, Batum, Bjelica, Jokic, Raduljca, Nedovic, Rudy, Abrines, Llull, Mirotic, Gallinari, Kanter, Antentokoumpo..., para seguir y no acabar) han igualado el campeonato por abajo, pero aún así ha sido atractivo, con partidos de gran interés: el GER-FRA de octavos; el SLO-LAT de cuartos de final pudo ser perfectamente una final anticipada; el GRE-RUS de cuartos de final; las dos semifinales y la final. 

Demasiados equipos: Islandia, Rumanía, Gran Bretaña... no tienen nivel para competir. Por lo menos habría que quitar ocho equipos y dejarlo en 24.

Nombres propios:
  • D & D: Dragic & Doncic han sido los Simon & Garfunkel de este Eurobasket y han llevado a Eslovenia a lo más alto, mucho más importantes que Randolph.
  •  Kokoskov: ha sido el artífice del triunfo de Eslovenia y del juego brillante y de alto tanteo que reconcilia al aficionado con este bello deporte. Tanto él como Dragic han anunciado su adiós al equipo nacional esloveno.
  • Shved: ha llevado a Rusia sobre sus hombros a un cuarto puesto inesperado en el campeonato.  Jugador de rachas, ha sido máximo anotador del campeonato. Inesperado que Bazarevich le sentara ante España cuando se estaban jugando las lentejas.
  • Porzingis: espectacular cómo se mueve y cómo las enchufa, con el tamaño que tiene. Líder de uno de los tres mejores equipos del campeonato. Tuvo la mala suerte de cruzarse con Eslovenia en cuartos de final, pero ese fue probablemente el mejor partido del campeonato. 
  • Bogdanovic: líder de una Serbia que ha ido claramente de menos a más y que ha terminado jugando muy bien a esto. Con el equipo completo hubiesen sido oro. 
  • Schröder: Daniel Theis y él han llevado a Alemania hasta cuartos de final y casi, casi, nos dan un disgusto. No es un base que me apasione, pero va una y otra vez al aro y saca petróleo. Mejorando la visión de juego y el tiro sería algo portentoso. 
  • Lauri Markannen: deslumbró en la fase de grupos, pero se vino abajo en el partido de octavos ante Italia y Finlandia lo pagó caro. Tiene un gran futuro por delante. 
  • Messina: espectacular la rajada contra las ventanas FIBA, llevó a Italia dignamente hasta los cuartos de final que no podían ganar en ningún caso (18 - 42 en rebotes). 
  • Clase media: Prepelic, Jovic, Lucic, Theis... hay unos cuantos jugadores que han sido muy efectivos y se han hecho un nombre internacional. En España también, pero hablaremos más adelante de ellos. 

Dominador adolescente

Colectivos:
  • Eslovenia ha sido el mejor equipo, pero parece que puede ser flor de un día. Dragic y Kokoskov anuncian su adiós y el compromiso de Randolph me parece cuestionable. Doncic y Prepelic se me antojan demasiado poco para tirar del carro en cuanto las ausencias notables de otros equipos vuelvan al redil. 
  • Letonia ha practicado un gran baloncesto y hubiera sido un rival durísimo en octavos de final. Afortunadamente ganaron a Turquía el último día de la fase de grupos y nos libraron de una probable eliminación temprana. 
  • Lituania y Francia han sido las dos grandes decepciones del campeonato, ambas eliminadas en octavos de final por rivales aparentemente fáciles (Grecia y Alemania respectivamente). 
  • Grecia ha hecho un campeonato de menos a más y perdieron ante Rusia de un magistral Shved. Falta un líder y un monstruo como Antetokoumpo. 
  • Finlandia deslumbró en la primera fase y tuvo la desgracia de jugar su peor partido ante Italia en octavos. Con un partido normal de Markannen, podrían haber ganado. 
  • Georgia ni siquiera se clasificó para octavos, con un equipo bastante apañado (Pachulia, Shengelia, Shermadini...)
  •  
¿Comienza el inexorable declive?

En la siguiente entrada analizaré un poquito a los nuestros. Como aperitivo, creo que el equipo estaba claramente descompensado y que esto, unido a que Pau Gasol ha comenzado a dar síntomas de envejecimiento (reflejado en el partido ante Eslovenia), ha sido la causa de que pasara lo que pasó. Creo también que Navarro ha estado como elemento meramente decorativo y que quizá otros pudieran haber hecho algo más de haber tenido la oportunidad. Y creo que Scariolo no ha tenido la clarividencia de otros campeonatos o que, simplemente, no ha sabido adaptarse al evidente desequilibrio del grupo. 

Pues eso, a pesar del resultado me ha gustado lo que he podido ver. 

El mejor equipo


9 de septiembre de 2017

Comienzan las eliminatorias

Finalizada la fase de grupos del Eurobasket, las diferentes selecciones nacionales clasificadas para octavos han puesto rumbo a Estambul, donde se van a celebrar los partidos eliminatorios, de aquí a la final del próximo domingo 17. 

Aprovecho para compartir una serie de reflexiones: 

GRUPO A
  • Unos desmesurados Dragic y Doncic han llevado en volandas a Eslovenia a liderar su grupo. Única selección junto con España en terminar invicta, con la salvedad de que su grupo era más complicado (FIN, FRA, GRE, POL, ISL). Victorias de mérito y un juego atractivo y dominante. Excepto en su Eurobasket (2013), han sido tradicionalmente frágiles, pero en esta ocasión parece que van a dar mucha guerra. Por el lado de España, deberíamos encontrarnos en semifinales, con incierto pronóstico. 
  • Otra de las agradables sorpresas ha sido Finlandia, con Lauri Markannen y, en menor medida, Kopponen. Segundos de grupo, con una sola derrota frente a Eslovenia. Su victoria más holgada ha sido frente a GRE (+12) y han vencido a POL y FRA en la prórroga. 
  • Los galos están siendo, de momento, una decepción. Aunque su rival en octavos no va mucho más allá y es posible que nos los encontremos en cuartos de final. 
  • Decepción aún mayor ha sido Grecia. Sin referentes, solo han sido capaz de ganar a POL e ISL. Su recorrido debería ser corto. 



GRUPO B

  • Lituania ha sido primera de grupo con una sola derrota, en el partido inaugural contra Georgia (-2). A partir de ahí han ganado solidez, especialmente Valanciunas. Rival duro según avancen en el torneo. 
  • Alemania e Italia han cumplido las expectativas, sin grandes alardes. 
  • Ucrania es la gran sorpresa, clasificándose tras vencer a Georgia. Un grupo de desconocidos en octavos de final, suficiente premio para ellos. Eslovenia debería devolverles a la realidad con facilidad.  
  • Por diferentes motivos, Georgia e Israel son las grandes decepciones. Georgia tenía un equipo bastante apañado con un buen juego interior (Pachulia, Shermadini, Shengelia) acompañados por exteriores solventes. Israel era el anfitrión de su grupo. Ninguno ha cumplido las expectativas. 




 GRUPO D posiblemente el más duro del campeonato

  • Meritorio liderato de Serbia, que solo ha cedido con Rusia. Poco a poco las piezas se van engrasando, con Bogdanovic y Stevic como referentes. También, a ratos, Marjanovic. Serán peligrosos en el futuro.  
  • Letonia y Rusia comparten el mismo balance que Serbia, pero peor diferencia de puntos, lo que ha condenado a los bálticos al segundo lugar y a los rusos al tercero. Letonia tiene más referentes (Porzingis, que está cuajando un buen campeonato, aunque algo eclipsado por el efecto Markannen; Timma; los Bertans...). Son un equipo que no me gusta como rival (si Eslovenia les deja, podríamos llegar a vernos las caras en semifinales y... ¿quién defiende a Porzingis?). Los rusos lo fían todo a Shved y la potencia en la zona de Mozgov. 
  • La gran sorpresa negativa es Turquía. Tradicionalmente ha rascado metal cada vez que ha jugado en casa (Eurobasket 2001, Mundobasket 2010) y un factor determinante en cada caso ha sido el arbitral. Han perdido con Letonia, Serbia y Rusia, aunque con finales apretados. Veremos si no lamentamos que hayan quedado cuartos y no nos den un disgusto.




GRUPO C, posiblemente el más flojo del campeonato

  • Después de España, solo Croacia es digna de mención. Bogdanovic y Saric son los líderes del grupo, al que paradójicamente la ausencia de Tomic parece venirles bien. Dieron guerra en nuestro partido  y resolvieron bien el resto. Al menos deberían vencer a Rusia y plantarse en cuartos de final frente a Lituania
  • La República Checa, por nombre, debería haberse clasificado, pero al final solo ha podido vencer a la débil Rumanía. Todas las derrotas por un margen superior a 10 puntos (-37 ante España, -38 ante Croacia)
  • Hungría, en cambio, venció el partido que tenía que ganar. Hanga ha conseguido lo que no ha podido hacer Satoransky. 
  • Rumanía, sencillamente no tiene nivel para competir y ha sido, junto a Islandia, la selección más débil (pongo un escaloncito por encima a Gran Bretaña, aunque tampoco haya ganado un solo partido)
¿Los nuestros?

De trámite: +23 a Hungría, +41 a Rumanía, +37 a Chequia, + 39 a Montenegro... solo Croacia puso las cosas difíciles, aunque la victoria apenas peligró un poco cuando Bogdanovic despertó en el tercer cuarto.  

La baja de Abrines dará más protagnismo a Navarro, lo que hoy en día no es una buena noticia. Oriola, Sastre y Juancho dan una intensidad defensiva que marca diferencias en los partidos, pero el quinteto inicial parece un poco descompensado (sin tres alto, sale San Emeterio). La parte positiva es que Rubio está tirando mejor que nunca, aunque está por ver si la racha va a durar. Demasiada dependencia de Pau, que sigue haciendo numerazos en muy poco tiempo, y del Chacho. Afortunadamente, el desparpajo de los Hernangómez y la facilidad que tienen para amasar puntos y rebotes, da un buen respiro a los Gasol. Esperemos, por cierto, que Marc llegue a tiempo al campeonato. 




El próximo domingo tenemos una dura piedra de toque en Turquía. Son una banda, sí, pero Cedi Osman es un jugadorazo, juegan en casa y si se junta un día bueno de ellos y uno malo nuestro... No hay que olvidar que la debilidad del grupo ha hecho que no hayamos cogido el pulso a la competición. Cuando en campeonatos anteriores estábamos en la cuerda floja, salía nuestro carácter a relucir. Ahora, que las cosas han ido (muy) de cara, también vamos a necesitarlo. 

PRONÓSTICOS

Los de la fase de grupos los podéis revisar en la entrada anterior. Para los octavos:

  • FRA a ALE por menos de diez
  • ESP a TUR por menos de diez
  • ESL a UCR por más de diez
  • LET a MNE por más de diez
  • LIT a GRE por menos de diez
  • CRO a RUS por menos de diez
  • FIN a ITA por más de diez
  • SRB a HUN por más de diez
Individualidades: De Colo, Pau Gasol, Dragic, Porzingis, Valanciunas, Bogdanovic (CRO), Markannen y Bogdanovic (GRE)

7 de julio de 2017

Cultura del esfuerzo

Final sorprendente en la Liga Endesa. El Real Madrid, que había dominado con cierta solvencia la temporada hasta la Final a Cuatro, se vio superado en cuatro partidos por el Valencia Basket, que ha superado el mazazo de la pérdida de una final europa que tenía ganada frente a Unicaja. 

Un equipo trabajado por Pedro Martínez, aquel que ganara la Copa Korac en la Prehisteria del baloncesto, allá por 1990, con una seña de identidad basada en el esfuerzo (Cultura del esfuerzo pone en su camiseta, no lo olvidemos) y peones no exentos de calidad. 

Un EQUIPO con todas las letras, que se enfrentó a otro más basado en las individualidades y que estaba roto desde la derrota en la Final a Cuatro. Hay que ver cómo puede cambiar un equipo y cuánto pueden cambiar unos jugadores, en tan poco tiempo.



El primer título de un equipo. El primer título de muchos jugadores que se han enfrentado de tú a tú a otros aparentemente mucho más experimentados y preparados para estos lances, pero que tras la primera y trabajada victoria en Madrid, naufragaron de forma tremenda en los siguientes tres choques, hasta que el título se les escapó de las manos. Esta vez ni siquiera un estratosférico Llull fue suficiente para dejar el título en la capital.

Una derrota sin paliativos del Real Madrid. Mejor dicho, una victoria incontestable del Valencia Basket. Desde el dominio del juego de Pedro Martínez sobre Pablo Laso, pasando por la intensidad y calidad de San M, Rafa Martínez (eterno capitán), Luke Sikma (hijo de la leyenda de Seattle Supersonics y Milwaukee Bucks), Will Thomas, Guillem Vives, Antoine Diot, Pierre Oriola... 



Enfrente apenas Sergio Llull y algunos destellos puntuales. Rudy Fernández pareció toda la temporada, sobre todo al final, más ex-jugador que nunca. Anthony Randolph defraudó en los momentos calientes, más allá que como fabricante de gorros de bella factura, pero no ha sido eso por lo que se le ha fichado. Othello Hunter ha ido de menos a más en la temporada. Nocioni, Maciulis, Taylor, tres aleros que por unas u otras razones no han estado a la altura de las expectativas... 

Pero si hay alguien que ha fracasado con todas las letras ha sido Luka Doncic. Deslumbrante en muchos momentos de la temporada, su bajón de juego ha coincidido con el momento culminante de la temporada. Otra vez la Final Four fue su punto de inflexión. Desde ese momento nunca parecieron más frágiles sus 18 años. En el peor momento. 

Hale, ya pasó. Ea, ea.


Y si hay alguien que ha triunfado ha sido Bojan Dubljevic. El gigante montenegrino con pinta de hipster que ha hecho un roto en la zona en cada uno de los partidos de la Final y al que Pedro Martínez ha sabido dosificar con maestría. Y parece que, a pesar de los ofertones mareantes que podrá recibir, se va a quedar un ratito más con nosotros.



Sí, Valencia Basket ha sido un justo ganador de la Liga Endesa 16/17, ganando plaza por derecho propio para la Euroliga de la próxima temporada 

¿Y Pedro Martínez? Pues ha dicho adiós. O le han dicho adiós, no lo sé muy bien. No es la primera vez que pasa que el entrenador del equipo campeón no sigue, pero tampoco es algo habitual que digamos.... Incompatibilidad de caracteres, podríamos decir. 

 


¿Y el Barça? Uy, eso da para una entrada propia.