Mostrando entradas con la etiqueta ACB. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ACB. Mostrar todas las entradas

15 de agosto de 2019

Cándido Antonio Sibilio Hughes

Yo, de pequeño, era del Barcelona. De muy pequeño, porque pronto me hice del Madrid y así hasta hoy. Conocí mi pasión por el baloncesto en la década de los ochenta del siglo pasado, durante los últimos tiempos de la etapa de Brabender en el Real Madrid. Recuerdo jugar con los clicks de playmobil mientras en la tele ponían la final del Eurobasket de 1983. Trasnochar para ver la semifinial de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 84, frustrarme en el resto de la década de los ochenta y los noventa... 

Pesadilla madridista

Pero de esos inicios recuerdo a Cándido Antonio Sibilio Hughes, Chicho Sibilio. Un jugador que me exasperaba aún más que Epi, porque lo hacía todo con una naturalidad que siempre le faltó al alero maño. Siempre he creído que por talento puro, Sibilio estaba muy por encima. 

Solozábal, Sibilio, Epi, Jiménez y Norris. 

Un quinteto que a cualquier madridista le duele en el orgullo porque, bajo las órdenes de don Alejandro, nos mojaba la oreja una y otra vez. Solo les faltó ganar una copa de Europa, haber ganado al Banco di Roma aquella noche aciaga, para haber adornado su palmarés con algunas más. No pudo ser y ese era el único consuelo de los aficionados blancos. 

Orgullo blaugrana

Y allí estaba Sibilio. Demoledor en la media distancia, asesino en el triple. Incluso al contraataque y sin rebote. Para qué, si ya sabías que el balón iba a besar la red. 

Llegó la derrota ante la maravillosa Jugoplastika de Split, la primera, la de Radja, Kukoc, Ivanovic y Maljkovic, en la Final a Cuatro de 1989, y algo se rompió entre Sibilio y Aíto. Este era un Maquiavelo del baloncesto y acabó también bastante mal con Solozábal, al que ni siquiera se le hizo un homenaje en su retirada, y con Epi, que sí lo tuvo porque lo que no hubo fueron bemoles a escamoteárselo. 

La cosa es que Sibilio, con apenas treinta años, salió por la puerta de atrás del Barcelona y acabó en un TAU Vitoria, hoy Baskonia, que comenzaba a dar pasos de gigante para establecerse de forma definitiva en la élite. Allí se convirtió en el mejor sexto hombre de la Liga y continuó dando clinics de tiro. 

El TAU sube peldaños

Fue 87 veces internacional. Demasiado pocas se me antojan. No estuvo en el mayor éxito de su generación, la plata de Los Ángeles 84, porque declinó participar y se dedicó a jugar la liga de su país, la República Dominicana. Le compensaba porque ganaba más dinero que jugando con España. 

Corbalán, Epi, Sibilio, Martín y Romay.

Otro quinteto para recordar, por lo menos hasta 1984 en que se retiró el base. Pero en esta ocasión, para recordar con orgullo. 

La cosa con Díaz Miguel tampoco debió acabar demasiado bien. Es inexplicable si no que su última convocatoria fuera en el Eurobasket de 1987 (cuarto puesto) y se comenzaran a convocar a medianías como Quique Villalobos. Aún así, dejó una media de casi quince puntos por partido, al alcance de muy pocos. 

Equipo de Baloncesto de España


Y para el recuerdo su figura, algo encorvada, negro como un tizón en medio de jugadores muy blanquitos. Y esa muñeca de seda que, una y otra vez, se empeñaba en acribillar el aro rival. 

Hace unos días que nos dejó, muy joven, con apenas sesenta años. Al parecer por complicaciones con la diabetes que sufría. 

Siempre en nuestra memoria, Cándido Antonio Sibilio Hughes. 

25 de agosto de 2018

Bomba desactivada

Se va.

Juan Carlos Navarro, la Bomba, anunció hace unos días su retirada después de más de veinte temporadas en el baloncesto profesional (debutó en ACB con apenas diecisiete años y se va con treinta y ocho cumplidos). Toda una vida.

Tres camisetas: la del FC Barcelona, a través de sus varias denominaciones en estas décadas; la de Memphis Grizzlies, una sola temporada en la que demostró valer para hacer carrera al otro lado del charco y en la que seguramente pesó mucho la marcha de Pau a los Lakers en febrero de 2008; y la del Equipo Nacional, con la que tantos éxitos cosechó. 



Recuerdo la final del Campeonato del Mundo Junior, con Pedro Barthe al micrófono. Una gesta que pensábamos iba a ser irrepetible (qué poco acostumbrados estábamos entonces a ganar; ahora un bronce nos sabe a poco), en la que uno chavalito espigado y que tiraba a una mano muy bombeado era uno de los actores principales. No debemos olvidar que en aquel equipo cortaban el bacalao tres tipos, un base, un alero y un pivot (Raül López, Juan Carlos Navarro y Germán Gabriel) y que el resto tenían papeles mucho más limitados. Incluso un chaval aún más espigado, mucho más, que luego despegó en un cohete y que se convirtió por méritos propios en el mejor jugador de la historia del baloncesto español, sin discusión. 

Con los mejores no desentonó

Volvamos a nuestro protagonista... Un chaval espigado y escurridizo, con un instinto asesino. Destrozaba rivales, uno tras otro, con cualquiera de las camisetas que ha llevado, a cualquier nivel y en cualquier circunstancia. Y eso que parecía frágil, pero el tío las enchufaba de todos los colores y, si se te ocurría hacerle una falta, te machacaba desde la línea de personal. 

Puede ser injusto que alguien como él que, por talento y resultados, podría ser el estandarte del baloncesto patrio, vaya a ser recordado siempre a la sombra de un chaval de Sant Boi con el que nadie, ni su mejor amigo, admite comparación. 



Pero siempre nos quedará esa sensación de que, cuando tenía el balón en sus manos, iba a pasar algo. Generalmente, algo bueno. Quizá le faltó el tener la capacidad de llevar al Equipo Nacional a mayores cotas de éxito las pocas veces que jugó sin Pau. Quizá esto también sea injusto, porque primero Nowitzki en el Eurobasket de 2005 y luego Teodosic en el Mundobasket de 2010 nos sacaron del camino con dos tiros que muy bien podían no haber entrado. Quizá entonces la historia se estaría escribiendo de otra forma. 

Para el recuerdo nos quedará la exhibición en el Eurobasket 2011. Sobre todo el partido de semifinales contra Macedonia, triple a una pierna incluido. Algo menos, los primeros minutos de la final de los Juegos Olímpicos de Londres en 2012, manteniendo al equipo en el marcador sin que ninguno de los USA Boys pudiera hacer nada al respecto.



Es probable que el Padre Tiempo le haya alcanzado hace ya algunos años. Ya el año pasado no estaba para ir a la Selección (en cambio, se le convocó para superar el record de 239 internacionalidades de Epi) y probablemente tampoco esté para tener un papel reseñable en el Barcelona. La (triste) sensación que me queda es que se ha aprovechado de su nombre y de su impresionante pasado, para estirar una carrera que en buena lid debería haberse terminado hace al menos dos o tres años. 

No obstante lo dicho, Navarro es sin lugar a dudas uno de los tres mejores jugadores de la historia del baloncesto español, solo por detrás de Pau Gasol. 

Gloria eterna a La Bomba

7 de julio de 2017

Cultura del esfuerzo

Final sorprendente en la Liga Endesa. El Real Madrid, que había dominado con cierta solvencia la temporada hasta la Final a Cuatro, se vio superado en cuatro partidos por el Valencia Basket, que ha superado el mazazo de la pérdida de una final europa que tenía ganada frente a Unicaja. 

Un equipo trabajado por Pedro Martínez, aquel que ganara la Copa Korac en la Prehisteria del baloncesto, allá por 1990, con una seña de identidad basada en el esfuerzo (Cultura del esfuerzo pone en su camiseta, no lo olvidemos) y peones no exentos de calidad. 

Un EQUIPO con todas las letras, que se enfrentó a otro más basado en las individualidades y que estaba roto desde la derrota en la Final a Cuatro. Hay que ver cómo puede cambiar un equipo y cuánto pueden cambiar unos jugadores, en tan poco tiempo.



El primer título de un equipo. El primer título de muchos jugadores que se han enfrentado de tú a tú a otros aparentemente mucho más experimentados y preparados para estos lances, pero que tras la primera y trabajada victoria en Madrid, naufragaron de forma tremenda en los siguientes tres choques, hasta que el título se les escapó de las manos. Esta vez ni siquiera un estratosférico Llull fue suficiente para dejar el título en la capital.

Una derrota sin paliativos del Real Madrid. Mejor dicho, una victoria incontestable del Valencia Basket. Desde el dominio del juego de Pedro Martínez sobre Pablo Laso, pasando por la intensidad y calidad de San M, Rafa Martínez (eterno capitán), Luke Sikma (hijo de la leyenda de Seattle Supersonics y Milwaukee Bucks), Will Thomas, Guillem Vives, Antoine Diot, Pierre Oriola... 



Enfrente apenas Sergio Llull y algunos destellos puntuales. Rudy Fernández pareció toda la temporada, sobre todo al final, más ex-jugador que nunca. Anthony Randolph defraudó en los momentos calientes, más allá que como fabricante de gorros de bella factura, pero no ha sido eso por lo que se le ha fichado. Othello Hunter ha ido de menos a más en la temporada. Nocioni, Maciulis, Taylor, tres aleros que por unas u otras razones no han estado a la altura de las expectativas... 

Pero si hay alguien que ha fracasado con todas las letras ha sido Luka Doncic. Deslumbrante en muchos momentos de la temporada, su bajón de juego ha coincidido con el momento culminante de la temporada. Otra vez la Final Four fue su punto de inflexión. Desde ese momento nunca parecieron más frágiles sus 18 años. En el peor momento. 

Hale, ya pasó. Ea, ea.


Y si hay alguien que ha triunfado ha sido Bojan Dubljevic. El gigante montenegrino con pinta de hipster que ha hecho un roto en la zona en cada uno de los partidos de la Final y al que Pedro Martínez ha sabido dosificar con maestría. Y parece que, a pesar de los ofertones mareantes que podrá recibir, se va a quedar un ratito más con nosotros.



Sí, Valencia Basket ha sido un justo ganador de la Liga Endesa 16/17, ganando plaza por derecho propio para la Euroliga de la próxima temporada 

¿Y Pedro Martínez? Pues ha dicho adiós. O le han dicho adiós, no lo sé muy bien. No es la primera vez que pasa que el entrenador del equipo campeón no sigue, pero tampoco es algo habitual que digamos.... Incompatibilidad de caracteres, podríamos decir. 

 


¿Y el Barça? Uy, eso da para una entrada propia.

28 de diciembre de 2015

Una apisonadora pasó por el Palacio

Llevaba semanas esperando el partido de ayer. El primer Clásico de la temporada, de muchos que esperamos ver. 

Llegaban ambos equipos con dinámicas que pronosticaban un partido igualado. El Madrid, recuperándose de un inicio titubeante; el Barcelona, titubeando tras un inicio arrollador en Euroliga y en la competición doméstica. Partido igualado entonces, con una ligera ventaja para el Madrid por aquello de jugar en casa.

De repente un extraño, Ndour


La ilusión duró justo hasta el salto inicial. Se vio desde el inicio que Xavi Pascual había tomado el pulso al partido desde la preparación, buscando una y otra vez a Satoransky en el poste bajo. Este tío, Tomas Satoransky, jugador checo, base de 2,01 metros, se comió a sus defensores por físico y calidad. Avanzado el partido y harto del roto que les estaba haciendo, Pablo Laso ordenó la entrada del prometedor Luka Doncic con la tarea de defenderle. El bueno de Luka recibió lecciones aceleradas de cómo jugar al baloncesto y no se le volvió a ver el pelo después de cuatro minutos de juego.

Vale que Tomic lleva un par de jornadas de bajón, pero qué más da si sale el tronco de Samardo Samuels y se casca un 6/6 en tiros de dos. Si Doellman hace 17 puntos con un solo fallo en el tiro y Pau Ribas vuelve a jugar como al inicio, la cosa pinta mal. Pero si además vuelve Navarro.... 

Y eso que faltaba Abrines.

Por el lado blanco, poca cosa de contar. Los de siempre, haciendo lo de siempre. De nada sirvieron los arreones de Carrol y Ayón, la lucha de Felipe y los momentos de lucidez (pocos) de los Sergios. Suspenso total de Trey Thompkins y del Taylor (horrendo en los libres). 

¿Pablo Laso? Recién renovado hasta 2018, Pascual le superó con claridad y siempre fue a remolque en el juego. No dio con la tecla necesaria y le dio tres incomprensibles minutos (por lo pocos) a Willy Hernangómez. ¿Y este Ndour quién es y para qué ha venido?

Queda mucho tiempo para mejorar (o no, que la Copa está a la vuelta de la esquina), pero este Barcelona mete miedo (y el Valencia no te digo). Quizá la vuelta de KC Rivers dé un poco de estabilidad a la defensa.

El partido lo resumió muy bien Ayón: perdimos de veinte; lo pudimos maquillar, pero perdimos de veinte. En casa.

5 de julio de 2015

Ganarlo todo

Seguimos con noticias de rabiosa actualidad en el blog. En este caso, el título de la Liga Endesa que ha ganado el Real Madrid arrollando al Barcelona por un 3-0 inapelable. 

Ha sido una final más fácil de lo esperado, sobre todo tras haber visto algunas dudas en la eliminatoria ante el Valencia que hacían presagiar que el enfrentamiento final iba a tener una serie de complicaciones que al final no se han dado. 

A este tío se le odia o se le ama. Depende del lado que estés

Ha sido un 3-0 en el que solo durante el primer partido y algunas fases del tercer partido han habido momentos difíciles. El resto del minutaje ha sido de una superioridad aplastante del equipo blanco en el que, más o menos, todo ha funcionado bien con minutos de verdadero talento en el primer cuarto del segundo partido.

Más de cuarenta años después, el Real Madrid ha vuelto a ganarlo todo: Copa del Rey, Copa de Europa y Liga (a añadir la Supercopa Endesa, que no se disputaba entonces). Un salto desde los Brabender, Luyk y Rullán hasta Rudy, Felipe y los Sergios. De Pedro Ferrándiz a Pablo Laso. 

Sergio Llull ha sido designado MVP aunque insisto en que no es santo de mi devoción, que juega muy alocado, que se tira mandarinas y que a veces no sabe qué hacer con el balón. Claro que tiene explosiones de juego, pero no tiene cabeza. En cambio, veo al Chacho evolucionar por la cancha y me entra un estado de tranquilidad zen hasta que el balón, la mayoría de las veces, pasa por el aro. Y si le hubieran dado el trofeo a Carroll, tampoco habría chirriado la cosa.

Sergio Lull, se masca la tragedia

Sale reforzado Laso del envite, cómo no. Toda la semana en el alambre, a pesar de ir quemando etapas. A pesar de su incuestionable trayectoria (diez títulos, trece finales, de dieciséis posibles). Y espero que siga así por muchos años, a pesar de no saber, o no querer, jugar con pivots grandes y dominantes (Bourousis desaparecido, Mejri casi, minutos para Felipe, Slaughter y Nocioni como cuatro) y de jugárselo todo al innegable talento exterior. 

Más luces que sombras para Laso, bastantes más sombras que luces para Xavi Pascual. El entrenador culé somete a sus jugadores a una montaña rusa de sensaciones: Hezonja casi gana solo al Madrid en el primer partido, para apenas jugar en el segundo y en el tercero; Abrines no juega hasta el segundo partido; Lampe, casi inédito... 

Rudy, sumando intangibles antes de pasar por el altar


Pascual no ha sabido tampoco aprovechar el inmenso talento de Tomic ni el pundonor de Oleson. No ha sabido dar con la tecla para aprovechar al jugadorazo que es Doellman. No ha sabido dar la vuelta a la dinámica de la final y, esta vez sí, ha perdido la partida con Laso. ¿En serio Edwin Jackson tiene que jugar más que Abrines?

Ni siquiera la lesión de Navarro sirve como excusa. Más bien le debería haber solucionado un problema a Pascual, visto lo que estaba aportando.

Buenos tiempos, para la lírica. Que dure.


14 de diciembre de 2014

Una histórica tángana

Allá por 1984 acabábamos de celebrar la gesta de la final en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles. Después de la resaca veraniega, la segunda temporada de la liga ACB iba a tener un final burbujeante. 

Echemos un vistazo al video, comentado por el mítico Héctor Quiroga. 

Es el segundo partido de la final, entre el Real Madrid y el Barcelona. Se juega en Madrid y la tensión se palpa. Hasta que pasó lo que pasó:




Mike Davis llevaba unas cuantas jugadas sacando punta a los codos. En esta ocasión le toca a Iturriaga, que suelta el brazo. Davis también lo suelta, pero no le da bien porque si no arranca la cabeza a Itu. Fernando Martín sale a buscar a Davis y lo encuentra. 

¿Resultado? Tángana fina, eliminación de Itu, Martín y Davis, el Barcelona no juega el tercer partido y título para el Madrid. 

Hay en el video unas cuantas cosas a comentar, con gran sabor añejo:

  • El comentario de Héctor Quiroga "Ha habido un roce entre Davis y López Iturriaga" (a partir del minuto 5:50)
  • El chaleco de Clifford Luyk
  • Los terroríficos bloqueos y body-checks. Dicen que el baloncesto ahora se ha endurecido... Pues en los años ochenta ya se daban hasta en el carnet de identidad
  • La R en la esquina superior izquierda indicando que estamos viendo una repetición
  • La presencia de la policía nacional
  • Las banderas de España y los gritos insultantes al Barcelona y Cataluña (esto no ha cambiado, por ambas partes)

Definitivamente, eran otros tiempos.

21 de julio de 2014

No es oro todo lo que reluce

Los últimos días saltaba la noticia: el Bilbao Basket no será de la partida en el curso baloncestístico 14/15 en la Liga Endesa. ¿La razón? La deuda que el club tiene con diferentes estamentos, entre ellos los propios jugadores.Y la Liga será de 17.

Si por un lado debemos congratularnos porque a los clubes de la Asociación no les tiembla el pulso a la hora de hacer cumplir los estatutos y las condiciones, por otro lado debemos preocuparnos, y mucho.

El Bilbao Basket era un club modélico hasta hace unos meses. Había quemado etapas a una velocidad de vértigo y, en apariencia, sin hipotecarse (por lo menos, no demasiado). Pero un cambio de gestores, unido a un cambio de la política de fichajes, unido todo ello a un descenso de las aportaciones públicas, han dado al traste con el club. 

El problema es que, salvo contadas excepciones (dos, de hecho), para que un club sea, no ya rentable, sino viable, necesita de aportaciones públicas, un patrocinador fuerte (Unicaja de Málaga, Cajasol de Sevilla...) o un mecenas (como el Valencia Basket, que se puede permitir carecer de patrocinador porque tiene detrás a la familia Roig). 

Vemos como históricos de la talla de Estudiantes o Joventut, sufren para mantener la categoría, no digamos para competir con los mejores. Otros, como el Valladolid, no tuvieron tanta suerte.

O el Caja Laboral, un ejemplo de gestión en más de una década, un club que llena su pabellón, que tiene licencia Euroliga, en el que han jugado multitud de NBA, ha necesitado vender a sus mejores jugadores casi cada año, incluso en sus mejores momentos. Ahora, ni siquiera eso le sirve y debe dejar escapar a jugadores como Pleiss, que no le llegan a la suela de los zapatos a gigantes que han vestido esa camiseta (Kenny Green, Luis Scolla, Tomasevic, Oberto...)

Decimos que la Liga Endesa es la segunda mejor liga del Planeta, solo después de la NBA. Pero si rascamos la superficie, aunque sea un poco, vemos que el oropel se despega con demasiada facilidad. 

Y lo que queda debajo no es tan bonito.


28 de junio de 2014

Final esperado

Pues el Madrid acabó derrumbándose, o el Barcelona se vino definitivamente arriba, como queráis.

Hace ya un tiempo que se veía al Madrid mucho menos fresco que antes. Desde la final perdida en la Euroliga, el equipo no ha sido el mismo. El mazazo moral, demasiado grande. Las dudas, demasiado grises. Dos eliminatorias saldadas sin brillo y una final siempre a remolque.

En cambio el Barcelona llegó en un momento mucho más apañado, después de una temporada de ajustes. Se rehízo de la brutal paliza de semifinales y de una agónica semifinal frente al Valencia Basket (que también llegó prendido con alfileres) y dio la campanada en el primer partido de Madrid, maravilloso, 95-98 final. 

Los cuatro partidos, salvo contados tramos, han sido de lo mejor que se ha podido ver en los últimos años. Es de agradecer que el Barcelona no escondiera la cara y aceptara un intercambio de golpes que parecía favorecer a los blancos. Esta vez no. Oleson, Navarro, Tomic, Marcelinho, Abrines, hasta Nachbar que ha hecho una temporada para tirar a la basura. Enfrente demasiado poco: destellos del Chacho y la lucha constante de Reyes. 

Enhorabuena, mal que me pese


Pascual ha ganado a Laso, sobrepasado ya desde el primer partido. Supongo que la lesión tampoco ayudó, pero su expulsión en el cuarto partido lo dice todo. El arbitraje no fue bueno, pero perjudicó a los dos igual. O, dicho de otra forma, no benefició a ninguno de los dos. 

Y ahora hay algunos que se tiran a la yugular, diciendo que con este estilo no se va a ninguna parte. Bueno, se ha ganado la Copa del Rey y se ha llegado a la final de la Euroliga y de la liga Endesa. En ambos casos se ha competido y se ha podido ganar. A mí me vale. Y resulta que el Palacio se llena y los madridistas estamos ilusionados otra vez. Espero que se de continuidad al proyecto y se hagan los retoques necesarios para mantener la competitividad del equipo.

Unas reflexiones:

  • El MVP fue para Navarro, pero Oleson o Tomic lo merecieron más. Aquí pesaron los galones, más que el peso en el campo.
  • Llull no es un base, ni alguien en quien confiar para tirar del carro. 
  • El Madrid necesita algún retoque: Draper debe salir y ficharse un base de garantías; Slaughter no puede vivir solo de la defensa y quizá deba buscarse las habichuelas en otra parte; Mejri apunta maneras, pero es demasiado inconstante; minutos para Dani Díez y recuperar a Hernangómez.
  • Definitivamente, no renovar a Tomic ha sido uno de los errores más graves del Madrid en los últimos años.
  • Lorbek está en una alarmante cuesta abajo en su carrera. Nachbar ha tenido la suerte de hacer pasta a base de su nombre, pero ha demostrado más bien poco. Lampe ha hecho poco más que meter el triple de la final.
Por último, habrá todavía alguno que se plantee la duda Mirotic - Ibaka. No hay color, señores (y no es un chiste fácil). El montenegrino se ha borrado en el último mes, impropio de un tío que dicen es el jugador franquicia. No es la primera vez que pasa e intuyo que no será la última.

16 de marzo de 2014

Decepciones decepcionantes

Bueno, bueno, bueno...

Duró poco la aventura europea de Lamar Odom. Dos partidos (uno de Euroliga, otro de Liga Endesa), dos derrotas y veintitrés minutitos bastante improductivos. Vamos, nada que no se esperara cualquiera que tuviera dos dedos de frente. Una pena, porque el tipo este podría dominar en el baloncesto FIBA con una mano (la derecha, porque es zurdo) atada a la espalda. Si quisiera, claro. Oficialmente, una lesión de espalda le mantendrá alejado de las canchas durante dos mesecitos. Extraoficialmente, ni idea.


Al otro lado del charco, Kobe Bryant ha confirmado que no va a jugar en lo que resta de temporada. Bien. Pero los 30.500.000 $ van a ir a su bolsillo. Haciendo cuentas:

  • Más de 5.000.000 $ por partido, o
  • Más de 170.000 $ por minuto de juego
  • Más de 900.000 $ por canasta convertida
  • Más de 350.000 $ por cada punto anotado

Este traje cuesta lo mismo que un minuto en la cancha


Vamos, lo que se dice una ganga. Si además vemos que tiene comprometidos 48.500.000 $ en los próximos años... o mucho me equivoco o los Lakers van a ir de mal en peor. Luego, será que la culpa es de Gasol por ser blando.

Por último, Steve Nash ha declarado que no va a retirarse porque quiere los casi 10.000.000 $ que los Lakers van a pagarle el año que viene. He visto algún comentario en que se alaba su honestidad, pero si pensamos en el pastizal que Steve ha ganado en estos años de carrera... Además, un tío con la cabeza amueblada como él, seguramente no estará en bancarrota sino que habrá sabido invertir bien su dinero, así que no sé qué necesidad tiene de retirarse arrastrándose por la pista. Con lo que ha sido este tío, en Dallas y sobre todo en Phoenix, da pena verle deambular por la cancha. 

4 de marzo de 2014

Un chaval Lamar de majo

Todavía me estoy reponiendo del notición que supuso el fichaje de Lamar Odom por el Caja Laboral de Vitoria. Dos meses y doscientos mil dólares de vellón. O lo que es lo mismo, calderilla para lo que es este tío.

Lamar Odom, algo así como 2,07 de altura, zurdo cerrado, ala-pivot titular en los fabulosos Lakers de 2008 a 2010 acompañando a nuestro Pau Gasol en el juego interior. Tiro poco fiable, buena visión de juego, defensa... pues no sé, normalita digo yo. All Star, campeón del mundo con los USA Boys en Turquía 2010 guardando las espaldas de Kevin Durant....

Hasta que se casó con Khloe Kardashian y llegó la cuesta abajo. 

Un intento fallido de traspaso por parte de los Lakers hace que en un arranque de orgullo Lamar deje su equipo y fiche por Dallas, sin pena ni gloria. Luego, más de lo mismo en los Clippers. Esta temporada ni siquiera ha fichado por algún equipo.

Pero ha llegado Kerejeta y se lo trae al amigo Escarolo. Hasta ahora, dos partidos que han resultado mediocres no, lo siguiente. Y la confirmación de que este tío, lamentablemente, parece que está acabado para el baloncesto de alto nivel. 

Decía Iturriaga en su blog que a ver lo que iba a tardar Lamar en salir corriendo al segundo día de que lloviera en Vitoria. Añado además que, si eso no es suficiente, marcadores como el otro día ante el Valencia Basket (67-55) no van a ayudar a que este tío se enganche.

Dicen por ahí que tiene apalabrada la incorporación a un equipo de play-offs en la NBA. Que de ahí lo del contrato de dos meses. No sé yo, no sé yo...

Llaman también la atención dos cositas:
  •  La escasa repercusión que ha tenido que este tío venga a jubilarse a Vitoria. No sé si será cosa de la decadencia del baloncesto o que Odom no tiene mucho gancho.
  • Lo que han cambiado los tiempos. Hace casi treinta años, un tío del final de rotación de los Lakers, un tal Larry Spriggs, hacía medias de veinte puntos sin despeinarse en la Liga ACB. Un poco más tarde, un otoñal George Gervin anotaba casi treinta por partido en el TDK. Ahora, todo un campeón las pasa canutas para hacer una canasta.


A ver si por lo menos vendemos alguna camiseta, aunque sea en el Rastro

3 de noviembre de 2013

Claros y oscuros

Comenzada la temporada, veo que las cosas van a ir de diferente forma a ambos lados del Atlántico.

El Real Madrid ha comenzado como una moto, con más de 90 puntos anotados por partido tanto en la ACB como en la Euroliga, imbatido en ambas competiciones y con victorias por un margen medio de 24 puntos (creo que la más ajustada ha sido un +7 en la competición doméstica), con Sergio Rodríguez ampliando el estado de gracia que sufre desde la final ACB de 2012, un arranque descomunal del montenegrino Mirotic y la confirmación de que el fichaje de Bouroussis ha sido de lo mejor que vamos a ver este año.

El Madrid tiene tantas armas, y tan variadas, que vence sus partidos por agotamiento del rival, físico y psíquico. No resulta fácil competir contra un equipo que en cada cuarto anota entre veinte y veinticinco puntos y que va a llevar el marcador final al entorno de los cien puntos. Es un estilo a la Selección Española de 2006, con un inmenso talento ofensivo y una aplicación en defensa fuera de toda duda (ahí sigue siendo fundamental Slaughter, al que se suma el recién llegado griego).

O sea, que la cosa no pinta nada mal de momento. 

Otra cosa es lo que pasa al otro lado del charco, en Boston, Massachussets. A los Celtics le espera una larga temporada cargada de sinsabores, a lo que se ve. Un balance muy negativo en pretemporada (2-5) ha sido el preludio de un comienzo nada esperanzador en la Liga. 

Derrota ante Toronto (con un preocupante -15 en el aspecto reboteador) y otra en casa ante los Bucks de Milwaukee tras encajar un parcial brutal en el último cuarto. Huérfanos de dirección sin Rajon Rondo y con veteranos de vuelta de todo como Gerald Wallace, la cosa pinta muy fea. 

En estos primeros compases de la temporada vemos que el mejor jugador es Vitor Faverani (que tampoco era nada del otro mundo en la ACB) y que el novato Olynik no está teniendo demasiados minutos. Avery Bradley no es un base y Phil Pressey un novato demasiado verde. 

Tocará sufrir, a pesar de que la afición esté con el equipo y apoye la reconstrucción, cimentada en nueve elecciones del draft en los próximos cinco años. 

Pues eso, claros y oscuros.

23 de junio de 2013

Fin de temporada 2012/2013

Bueno, ya han terminado las que se consideran más potentes competiciones del mundo: la ACB y la NBA (el orden lo pone cada uno...).

En ambos casos se ha tenido que llegar a un agónico último partido (el quinto, en el caso patrio; el séptimo, al otro lado del charco), en ambos casos ha ganado el equipo considerado favorito (el Real Madrid y el Miami) y en ambos casos el mejor jugador ha resultado ser un clásico (Felipón y LeBrón). 

Ese podría ser el resumen acelerado de las finales. Pero hay muchas cosas que podemos comentar, más en el caso de la ACB que en el de la NBA, sobre todo por aquello de la proximidad y la cobertura de TV. 

Empezamos por casa:

  • El Madrid ha sufrido demasiado para vencer a un Barcelona que no encontró su ritmo en toda la serie, pero que aún así se las arregló para ganar dos veces, una de ellas en Madrid. En cada uno de los cinco partidos, el Barcelona rondó los 72 puntos, lo que se antojaba poco en principio para competir con el Madrid.
  • El criterio arbitral ha sido, por lo menos, errático. El primer partido se comieron una posible falta a Sada que podía haber decidido. No pasa nada, porque en el segundo lo compensaron comiéndose dos faltas a Carroll en el último tiro. En el cuarto, con 65-61 para el Barcelona, dieron balón al Barcelona en una clara fuera de Tomic. Tángana y técnica y adiós al partido.
  • Mirotic ha defraudado como jugador franquicia, por muy buen último cuarto del tercer partido que tuviera. Se le ha esperado y ha aparecido con cuentagotas.
  • Rudy Fernández no es tan bueno como él se cree. No es un líder, pero sí un muy buen secundario cómico. Su 1/25 de triples en la final es sonrojante para un jugador de su nivel.
  • ¿Por qué el Madrid dejó marchar a Tomic?
  • Slaughter es un fiera de la defensa, que espero renueve el año que viene a pesar de empujar a la Guardia Civil...
  • Darden merece seguir. Ha dado mucho al equipo y su quinto partido ha sido muy bueno. Curioso, mide 1,94 pero parece bastante más alto. 
  • ¿Por qué Carlos Suárez juega los primeros 8 minutos y luego no vuelve a aparecer?
  • Jasikevicius es eterno y me los puso de corbata en el quinto. 
  • ¿Para qué fichó el Barcelona a Abrines?
  •  ¿Lorbek NBA? Ni de coña, hombre.
  • ¿Por qué Marcelinho juega con una cara de susto permanente?
  • Oleson es un crack. Ojalá hubiera jugado en el Madrid. 


Fuente: acb.com

  • ¿Por qué los entrenadores mantienen sus ideas, rotaciones y demás, fijas independientemente de cómo se desarrolle el partido? Tomic firmó un primer cuarto impresionante en el cuarto partido para que luego lo mandaran al banco y desaparecer. Jasikevicius estaba ganando el quinto partido y Pascual lo sentaba y lo sacaba sin aparente medida. Sergio Rodriguez juega solo los cuartos pares... Manda narices. Cuando un jugador está en racha hay que agarrarse a él hasta que eche los pulmones por la boca. Hace años las figuras jugaban 35 minutos y no pasaba nada; hoy juegan 24 minutos y dicen que hay muchos partidos... Manda narices, otra vez.



Fuente: acb.com


Y al otro lado del charco, poco hay que decir.

Que San Antonio perdió su oportunidad en el sexto partido, el que tenía que ganar sí o sí para llevarse un más que merecido quinto anillo. Ha faltado una mayor aportación de Ginóbili, al que parece que le han llegado todos los años de golpe. Seguramente si hubiera jugado a un nivel medio (para lo que es él), ahora estaríamos hablando de otras cosas.

Miami ha sacado partido del mejor equipo de su era reciente y de la plenitud de LeBron, un tío al que es imposible parar en el baloncesto mundial. Wade y Bosh están bastante mal, pero mientras el otro pavo se marque partidos como el sexto y el séptimo de la serie, seguirán ganando campeonatos. 

Encima es que los condenados tienen suerte: el triple de Allen para mandar a la prórroga el sexto; el partidazo de Battier con seis triples (¿cuántas veces lo habrá hecho en su carrera, el muy...?); el fallo clamoroso de Duncan, dos veces, con 90-88 en el último partido...


Fuente: acb.com


Yo iba con San Antonio y creí firmememte en la victoria hasta el sexto partido. El último día esperaba un milagro. Solo tres equipos han conseguido llevarse el título jugando el séptimo partido en cancha contraria.

Ahora toca esperar unos cuantos meses. Menos mal que tenemos el Eurobasket de Eslovenia para mantenernos entretenidos.

Pero esa es otra historia.


31 de diciembre de 2012

Navarro es dios

Partidazo el clásico que vimos ayer por, pásmense, La 1 de TVE. Sí señor, como hace tiempo que no se veía, en prime time de la televisión nacional. 

La previa, cuando menos, interesante: el Madrid llegaba con 14 victorias y 0 derrotas; El Barça con 7-7. El Madrid, el mejor ataque y a velocidad de crucero. El Barça, la mejor defensa y luchando por entrar en la Copa.

¿Quién lo iba a decir al inicio de temporada? Lo del Barça, quiero decir, que lo del Madrid prometía desde el fichaje de Rudy.

El toma y daca era continuo, con el Madrid aguantando bien el primer cuarto y Rudy respondiendo el tirón de Navarro. En el segundo cuarto se puso por delante el Madrid y en el descanso teníamos un 45-44 que prometía grandes emociones en la reanudación. El juego parecía beneficiar al Madrid, que a las sufridas canastas del Barcelona respondía con una clarividencia que se reflejaba en un juego aparentemente fácil en lo ofensivo y apañado en lo defensivo.

Pero, amigos, Navarro no iba a perder ese partido. Como le hemos visto infinidad de veces en el Equipo Nacional, como hizo en el Eurobasket de 2011 en que fue nombrado mejor jugador del torneo: triples imposibles (sí, también a la pata coja como ante los macedonios), canastas que solo él podía meter, fabricándoselas a base de genio e ingenio. Volvió loco el partido y así, en un abrir y cerrar de ojos, el Madrid se vio 15 puntos abajo. 

Ahí no acabó el partido, no señor. Este Madrid es un señor equipo y lo sabe. Pesó que Rudy, tras 14 puntacos en la primera parte, metiera sólo otros 4, pero es que tiene a Sergio Rodríguez, a Reyes, a Mirotic, a Carroll... mucha dinamita.

Y así, contestando al grande entre los grandes, se puso a 4 puntos. La remontada parecía posible... pero no con Navarro en pista. 

Juan Carlos Navarro finiquitó el partido, hizo un partidazo y me hizo disfrutar como nunca, a pesar de la derrota. Dos horas de baloncesto que pasaron volando y unos números para la Historia:

30 minutos jugados; 33 puntos (7/8 T2; 5/5 T3, 4/4 T1; 6 rebotes, 3 asistencias, 8 faltas recibidas, 44 de valoración).



¿El partido? Pues terminó con un 96-89 que reconcilia al aficionado con el baloncesto. El Barça acabó con 105 puntos de valoración; el Madrid con 92.
Otras conclusiones: el Madrid se equivocó al no renovar a Tomic y quedarse con Begic; Suárez no puede, ni podrá, con Pete Mickeal; para lo que hace Hetsheimeir, me qudo con el junior Hernangómez y así invertimos en futuro.¿Para qué se fue Abrines al Barça




17 de julio de 2012

Vaya final

Manda narices la que nos ha tocado vivir (ya veis que esta es una entrada de la más rabiosa actualidad, pero como he explicado en el blog gemelo Historias de Iramar, las circunstancias no han sido las más adecuadas últimamente; así que preparaos para unos días de recapitulación...).

Pues nada, resulta que el FC Barcelona ha reeditado el título de liga. Si esto nos lo hubieran contado en octubre, a nadie habría pillado de sorpresa. Lo raro hubiera sido que no fuera así, vistos los antecedentes. 

Pero, amigo, si nos fijamos exclusivamente en la final, el Madrid tendría que haber ganado holgadamente. Un 3-0 habría sido lo más normal. ¿Qué pasó, entonces?

Primero Marcelinho metió un triple de esos que entran una vez de cada diez, siendo generosos, y que marcan el devenir de un campeonato. El Madrid tiró por la borda un partido que tenía ganado hasta bien cerca del final y que no supo cerrar, y el Barcelona respiró y sacó la cabeza del mar que lo estaba ahogando.

El segundo partido fue como el primero, pero sin el colofón tan espectacular. El Madrid controló bien e hizo lo que no había podido hacer días antes. Vuelta a Madrid con la sensación de que los blancos habían sido superiores. Lo mejor estaba, no obstante, por llegar.

Porque el tercer partido fue un paseo blanco y un martirio azulgrana. El Madrid consiguió la mayor victoria en un partido de la final y el Barcelona había sido un muñeco en sus manos. Ya nadie dudaba que era cuestión de tiempo...

Pero el cuarto partido cambió de nuevo la tendencia y el Madrid perdió con claridad en casa. Una oportunidad de cerrar la eliminatoria y una muestra de la fragilidad de su mentalidad, quizá lo peor de Laso en esta temporada.

Y es que el quinto partido fue definitorio. El Barcelona arreó bien y el Madrid aguantó, pero al final ya se veía claro que los azulgrana iban a poder renovar el título, como hicieron. Mickeal resurgió de sus cenizas, Vázquez impuso su ley y Navarro se sobrepuso a su fascitis. Demasiado para el Madrid que, sin embargo, llegó con opciones. 

El resumen, el Barcelona ganó una serie que mereció perder y el Madrid tiró por la borda una oportunidad única que mereció ganar. Y mientras tanto, las audiencias televisivas por las nubes.

Bueno para el baloncesto, en una temporada en que se renegocia el contrato televisivo. 

Enhorabuena al Barcelona y esperemos que el Madrid siga por el mismo camino. De momento, Tomic ha cambiado de colores en una decisión que traerá cola. Para mí, un error de la Casa Blanca. Ahora solo falta que Velickovic fiche por un equipo que se cruce con el Madrid y nos cruja en el momento más inesperado...

10 de mayo de 2012

Adiós, Capitán

El pasado domingo fue el último partido de Carlitos Jiménez.

Triste, porque el Estu perdió. El partido y la categoría (está por ver si definitivamente). Una persona como Carlos Jiménez no merece esa despedida, pero a veces la vida es cruel. 

Diecisiete temporadas en la élite (doce en el Estu, cinco en Unicaja); capitán de la mejor Selección Española de todos los tiempos, la misma que tanto le echó de menos después de su retirada tras los Juegos Olímpicos de Pekín; esforzado; humilde; buena persona.

Esto último, además de parecerlo, es verídico. Me consta que Carlos Jiménez es un tío que merece la pena. Un cacho pan, vamos.

Con un palmarés envidiable, dicho sea de paso: plata en el Eurobasket 99; bronce en el Eurobasket 2001; plata en el Eurobasket 2003;  campeón del mundo en 2006; plata en el Eurobasket 2007; plata olímpica en 2008.... El mejor palmarés de la Historia de nuestro baloncesto, que podría haber engrosado de haber seguido solo un año más.

Otro día hablaré del Estu. Hoy, mi homenaje a Carlos Jiménez.




5 de enero de 2012

Me gusta este Madrid

Alguno podrá decir que soy ventajista por escribir esta entrada justo después del clásico, pero tenía pensado ponerme con ella hace ya unas cuantas semanas.

Y es que este Madrid está jugando bastante bien. En ocasiones, muy bien. Ya llevan unas cuantas victorias de mérito, han acabado primeros de su grupo en la Euroliga y han solventado bastante bien la marcha de Rudy y de Ibaka de vuelta a la NBA. 

El equipo juega alegre, sin miedo a anotar y con una defensa adecuada. Además, se han sabido mover en el mercado y han fichado al prometedor Kyle Singler, un alero todo terreno, de la univeridad de Duke con todo lo que eso significa. La presencia de un jugón como Jaycee Carroll -impresionante derroche ofensivo, partido a partido, casi como Juan Carlos Navarro -significa mucho más que el pretendido liderazgo de Sergio Llull -una escopeta de feria que corre como pollo sin cabeza y sin criterio, las más de las veces. Basta que Sergio Rodríguez está teniendo una temporada mucho más asentada para que el juego de equipo sea, en ocasiones, espectacular.

Y todo ello con Pablo Laso en el banquillo, al que muchos crucificaron tan pronto como se hizo público el fichaje. Yo mismo tenía serias dudas, considerando escaso el bagaje que traía. Pero también pensando que Joan Plaza o Xavi Pascual tenían incluso menos experiencia cuando hicieron campeones a sus respectivos equipos.

Pablo conoce el juego, ha jugado en Baskonia, Real Madrid y Selección Absoluta, además de estar algún añito en el basket USA. Es hijo de su padre, Pepe Laso, uno de los estudiosos del baloncesto con más solera de este país. Así que conocimientos se le suponen, al chaval. 

Pero es que, además, ha sido un descubrimiento gracias al micrófono durante los tiempos muertos. Da gusto escucharle, habla claro e imparte conceptos sin volver locos a los jugadores -ese "Rudy, te haces el despistado y...", que acabó en triple del susodicho. 

Me alegro, por él y por el Madrid. A ver si este año toca.

¡Qué daño hiciste, Messina!

8 de julio de 2011

Dos modelos distintos

Dos modelos, dos trayectorias bien distintas.en los últimos años: sólida la del Regal Barça; errática la del Real Madrid. 

La gran gestión de Salvador Alemany en los años 80 y 90 se ha visto continuada por Maceiras y finalmente por Creus: modelo de cantera (Navarro, Gasol, Sada, Xavi Rey...), fichajes nacionales y extranjeros de renombre y calidad, apuesta por entrenadores contrastados y de la casa... salvo momentos puntuales, los últimos veinticinco años de la sección azulgrana han sido modélicos.

Durante el mismo período, el Real Madrid ha vivido de las rentas. Primero de la que dejó Raimundo Saporta en forma de equipo armado, grande en España y en Europa y en el que todo el mundo deseaba jugar. Luego, Ramón Mendoza, con todos sus defectos, apostó fuerte por la sección: Petrovic, Arlauckas, Obradovic, Sabonis, Bodiroga... fichajes de relumbrón acompañados por una estructura todavía sólida. Hasta la desaparición de Mariano Jaquotot, el último directivo con verdadero poder y verdadero amante del baloncesto. Así hasta hoy, salvo momentos de brillo fugaz, la sección blanca ha pasado con más sombras que luces como un alma en pena víctima de su glorioso pasado.

Si vemos esto al amparo de las últimas noticias, no queda sino apreciar que la tendencia continua. Mientras el Barcelona achucha con movimientos incesantes, bien sea echando lastre (bajas de Morris, Grimau, Lakovic o Anderson), fichando (Eidson) y ampliando contratos (Vázquez, Mickeal), el Madrid únicamente ficha un entrenador muy discutido por la afición (Laso), anuncia el fichaje de un exterior sin físico ni talla para la alta competición (Jaycee Carroll) y brinda al sol con una supuesta megaoferta a Rudy Fernández. 

No hay color.Y parece que va a ser así por unos cuantos años...

30 de junio de 2011

Laso, al Madrid

Noticia de rabiosa actualidad: Pablo Laso se convierte en el nuevo entrenador del Real Madrid. 

Este titular ha desencadenado una tormenta en la afición blanca. La mayoría de las opiniones no dejan bien parado a Laso que, reconozcámoslo, tiene una trayectoria como entrenador más bien cortita y no demasiado brillante. Aún así, ha mantenido al Lagun Aro de San Sebastián en la ACB por tercer año consecutivo.

Una de las cosas que se le achacan es que nos encontramos ante un entrenador de perfil bajo, sea lo que sea eso. Vamos, no es un Obradovic, un Pesic o un Blatt... Pero es que probablemente el Real Madrid ya no sea un club lo suficientemente atractivo para esta gente, así que hay que pescar en otras aguas.

Foto: Mitxi (elmundo.es)
Todos los entrenadores que ahora son tiburones, han sido antes pescadillas mientras han ido creciendo. Plaza ganó la Liga ACB la temporada de su debut tras varios años de segundo en la Penya; Xavi Pascual no fue entrenador jefe hasta que empezó a ganar títulos y lleva un carro (siendo sinceros, con el equipo que tiene el Barça, habría sido raro no ganar nada)... así que por ese lado los que critican a Laso no tienen argumentos válidos.

Pero también es cierto que no ha deslumbrado durante su trayectoria. Pongamos el caso de Porfi Fisac, que ha llevado a un equipo como el Valladolid a las puertas de los playoffs. Y creo que el Valladolid es peor equipo que el Lagun Aro... O Salva Maldonado con el Fuenla, sin ir más lejos... Cualquiera de los dos no sería mucho más caro que Laso y tienen más historial detrás...

Lo que yo creo que fastidia más es que esto viene a demostrar que a Florentino Pérez se la suda el baloncesto. Manda narices que diga que la sección no es rentable cuando el equipo de fútbol se pule el doble del presupuesto de la sección en el fichaje de cualquier medianía...

A ver si hay algún movimiento que anime al personal... Otra temporada de vacío iba a ser demasiado dura...