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22 de mayo de 2017

La importancia de tener un entrenador

La F4 de la Euroliga de baloncesto terminó ayer en Estambul con la coronación del Fenerbahce por primera vez en su Historia, que aplastó (80-64) al Olimpiacos de Spanoulis (sí, otra vez en la final). 

Por el camino se quedó el CSKA, que tuvo el partido ganado frente a los griegos. Y también por el camino se quedó el Real Madrid, que venía de quedar primero en la Liga a doble vuelta y de eliminar al Darussafaka, otro equipo turco, pero que nunca pudo hacer frente al Fenerbahce en la semifinal del viernes.

El Real había dominado con solvencia (23-7, +232), solo arrimado por el CSKA (22-8, +253). En contraste, el fracaso del Barcelona (12-18) en el puesto undécimo. 

¿Que tú me vas a entrenar a mí? Anda, aparta de aquí, chaval


No sería porque el Fenerbahce ya había avisado eliminando al Panathinaikos con el factor cancha en contra. Ni porque jugaba en Estambul, su casa, con el ambientazo que allí se monta cuando juega un equipo turco (las dos actuaciones decentes de la selección turca fueron en el Eurobasket de 2001 y en el Mundobasket de 2010, ambas en su país). 

Pero todo eso palidece cuando se pone en la balanza el nombre de Zeljko Obradovic. Un señor de Serbia con cara de pocos amigos (muchos señores de Serbia que se dedican a esto son malencarados) que lleva ganando Euroligas desde 1992, año en el que aquel triple de Djordjevic se clavó como un puñal en el corazón de la Penya. 

Pero este señor es agradecido, así que devolvió el favor a los verdinegros allá por 1994 (Corny Thompson, Harold Pressley, Ferrán Martínez...) contra el Olimpiacos. 

Y en el 95 hizo campeón al Real Madrid de Sabonis y Arlauckas (y de Antúnez y García Coll como titulares, no lo olvidemos), Cargol, Antonio Martín y demás. 

Luego, cinco más con el Panathinaikos (2000, 2002, 2007, 2009, 2011), en dura pugna con otro grande Ettore Messina. Para el recuerdo cómo desactivo al Barcelona flotando descaradamente a Ricky Rubio.

Para terminar, ha hecho campeón al Fenerbahce dominando a los entrenadores rivales, empezando por el bueno de Pablo Laso y a un Real Madrid que no es tan bueno como parece, dependiendo demasiado de lo que hacen Llull y Doncic (Rudy parece cada vez más un exjugador). 

¿Malencarado yo?


¿En serio Reyes no merece ni un minuto cuando te crujen en los rebotes? ¿En serio Nocioni no tiene que ir ni convocado? ¿Dónde estaban Ayón y Randolph? 

Pero Obradovic y su equipo no pararon ahí y detuvieron al grandioso Spanoulis (algo menos grandioso ayer, por cierto). 

Nueve títulos en 25 años. No esta mal para un señor de Serbia bastante malencarado. 

19 de mayo de 2013

De niños y hombres

Primer cuarto: 27-10
Resto: 61-90

De traca.

El primer cuarto del Real Madrid en la final de la Euroliga fue simplemente impactante, impresionante.  Olympiacos, al borde del KO, bastante tenía con soportar el vendaval que se le venía encima. Un arranque espectacular para el partido más esperado.

Y hasta allí llegamos. 

El segundo cuarto comenzó de una forma totalmente distinta, con los rojiblancos repartiendo estopa con el beneplácito arbitral y los nuestros mirándose como no entendiendo nada de lo que estaba pasando. El marcador en ese cuarto fue 14-27, pero pudo ser mucho peor. 

Fuente: ACB


Los cuatro puntos de ventaja mantenidos no eran suficientes y ya ví que este año no iba a ser... Porque al final del tercer cuarto nos habían empatado el partido (parcial de 20-24) y en el último nos acabaron arrollando (27-39).

Resultado final: 88-100.

Impresionante. Hubiera sido una final esplendorosa, para el recuerdo, si hubiera ganado el Madrid. O si hubieran jugado otros equipos con los que no tuviera ningún lazo afectivo. Pero jugaba el Madrid, una final europea después de 18 años de sequia. Y la final se convirtió en pesadilla.

Fuente: ACB


¿Por qué? 

Varios factores. El primero, la FE competitiva de los griegos y del tremendo Spanoulis (vaya triple que se cascó a 9-10 metros, cuadrado y sin perder la estética del tirador). El segundo, que los nuestros se perdieron en protestas arbitrales en lugar de subir el tono defensivo como hicieron ellos. Estaba visto cuál era el listón arbitral, así que había que adaptarse a morir... y no nos adaptamos. 

En directo parecía una escabechina, pero según fueron pasando los días y vi algunos videos y opiniones en internet me di cuenta que lo que hicieron fue mucho más que repartir leña a diestro y siniestro. Fue una defensa de libro... A pesar de lo cual metimos 88 puntos en el partido. Lo que pasa es que nos metieron 100 y, quieras que no, no son números para una final continental. 

Fuente: ACB


Decepciones: Mirotic, que no dio la talla como casi siempre y parece un poco bluff (Ibaka tiene pan comido ir al Europeo); Llull, mala defensa, peor dirección y pésima selección, como casi siempr en finales apretados; Carroll, desconocido; Rudy, poses y poco más, funciona mejor con el viento a favor, bastante peor cuando toca remar; Suárez, que lleva mucho tiempo perdido y no sé si es recuperable.

Reafirmaciones: el chacho Rodriguez, que está espectacular y merece la titularidad de la Selección, por mucho Calderón o Ricky; Felipón, a lo suyo, cumplidor; Slaughter, una fiera defensiva que espero se mantenga en el equipo; Tomic... vale, este no es del Madrid, pero ¡qué gran error haberlo perdido!

Poco más que añadir: Laso es un buen entrenador, le ha podido la novatez (demasiado rígido en las rotaciones y las soluciones); el Madrid necesita un pivot determinante para dar espacios al tremendo arsenal exterior; con algún retoque (¿recuperar a Dani Díez?), el equipo tiene recorrido para mantenerse en la élite nacional y continental.

Por cierto, Messina, vete para Atlanta y déjanos un poco tranquilos. Estrellaste vilmente el Ferrari que conduces. 

En el otro lado del charco, ya tenemos finales de conferencia:

Miami - Indiana (4-2, diría yo)
Spurs - Memphis (4-3, aunque no sé todavía para quién, me inclino un poco más por San Antonio)


Fuente: La Vanguardia