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9 de septiembre de 2023

Decepción mundial

Al final, los temores se hicieron realidad. Vale, alguno podría decir que tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe. Que somos agoreros, pájaros de mal fario, cenizos, que no sabemos disfrutar del momento.

El caso es que España ha caído en la fase previa de los cuartos de final de este Mundobasket, algo que no ocurría en ninguna competición internacional desde los JJOO de Sidney 2000, año del debut de Juan Carlos Navarro y de Raül López en la absoluta y torneo previo a la irrupción gloriosa de Pau Gasol y el resto de la generación del 80, que tantos éxitos nos ha dado. 

El grupo de clasificación se saldó con victorias más que solventes ante Costa de Marfil, Irán y Brasil. Vale, no son selecciones de relumbrón, pero los triunfos fueron bastante claros y con momentos de juego brillantes. 

 

Proliferaron los artículos de sesudos analistas que han descubierto en este torneo a Santi Aldama. Se multiplicaron los parabienes a Juan Núñez, declarándole timón de la selección para los próximos diez años, por lo menos. Todo parecía ir viento en popa.

En el otro lado del cuadro, la sorpresa saltó el primer día: derrota de Francia frente a Letonia. Nos frotábamos las manos: dos partidos, frente a Canadá y Letonia, ganar uno de los dos y a cuartos de final. Hasta era conveniente quedar segundos, decían algunos, y así evitar a Estados Unidos hasta la gran final. Estaba claro: nos íbamos a comer el mundo, otra vez, y dar un bofetón en todos los morros a los cenizos antipatriotas que no se suben al carro. 

Craso error. Dos últimos cuartos terroríficos en ataque han sido suficientes para echarnos del Mundobasket y dejarnos a todos con un palmo de narices. Más doloroso el trance ante Letonia, por inesperado, que el de Canadá, que se podía ver venir. Aunque luego, visto el resto del campeonato de Letonia, se puede decir que pasaron los dos mejores equipos y que España estuvo un pasito o dos por detrás.

He dudado mucho qué título poner. Aunque considero que lo mínimo que se le puede pedir a cualquier equipo que España ponga en una competición es llegar a cuartos de final, la palabra fracaso puede ser demasiado dura. Prefiero decir que es una decepción, aunque tampoco resulta exacto, porque es algo que se podía esperar. 

 


 

No querría poner el foco en ningún nombre, pues seguramente estaría siendo injusto, pero antes de la cita pensaba que Llull no estaba para ir y que podría ser mejor llevar a Jaime Fernández. El campeonato me ha dado la razón y el rendimiento ha estado lejos de ser el esperado. Por otra parte, no entiendo por qué se lleva a Joel Parra para luego darle un puñado de minutos. 

Fuera de esto, el campeonato de España ha sido previsible y el resultado, creo, se puede resumir en tres puntos: 

  1. Las bajas de Lorenzo Brown y Ricky Rubio dejaron a la selección huérfana de una figura que fue clave en los éxitos de 2019 y 2022: un base generador de ventajas, capaz de alimentar a tipos como Willy Hernangómez y, en caso de necesidad, crearse sus propios tiros y mantener el equipo en los malos momentos hasta que algún otro se sume al carro. 
  2. Faltó un go-to-guy, un jugador que se echase el equipo a la espalda, que quisiera el balón en los momentos calientes y que fuera capaz de atemperar comportamientos y temperamentos. Está bien tener un juego coral, pero en los momentos de la verdad a veces no es suficiente y a jugadores que en sus equipos son, con suerte, tercera o cuarta opción, les cuesta ser la primera. Los jugadores que por carácter pueden ser este hombre, por edad o por otras cuestiones no están para asumir el rol de líder más que puntualmente (Rudy) o ni siquiera (Llull). Otros simplemente no han dado la talla (Willy, Juancho) o no tienen el carácter o la edad y galones necesarios (Aldama).
  3. Hay que decir que no ha sido el campeonato más brillante de Sergio Scariolo. Empezando por las decisiones más o menos discutibles de confección de plantilla hasta su falta de reacción y soluciones en los momentos complicados de los partidos de Letonia y Canadá. Ante los bálticos quizá no se notara tanto, pero contra Canadá, Jordi Fernández estuvo un paso o dos por delante de nuestro italiano favorito. 

Tras la derrota ante Canadá, las redes sociales hirvieron contra el trío arbitral. No podemos escudarnos en eso. Fue un mal arbitraje, pero lo fue para ambos equipos que casi acaban desquiciados en momentos clave de los partidos. 

La defensa, brillante por momentos, no ha sido suficiente y se ha desarmado en los momentos clave, con un acumulado de 23-54 en los últimos cuartos decisivos de ambos partidos. Demasiados puntos en contra.  

 


Una decepción al final. Dura, es verdad, porque siempre está el temor a repetir la horrenda travesía en el desierto de finales de los ochenta y la  década de los noventa, encadenando decepción tras decepción durante casi quince años. Ahora sería más dura, viniendo de donde venimos. Como comparación, Argentina ha quedad fuera del Mundobasket por primera vez en cuarenta años y de los JJOO por primera vez desde 2000. No es previsible que eso nos pase a nosotros, porque hay jugadores jóvenes que empujan con fuerza, pero lo que sí me parece es que nos va a faltar carácter ganador. 

En lo que respecta al torneo, cuando escribo resta por definir los cuatro primeros clasificados. Ha habido grandes historias (Letonia), selecciones a las que les ha faltado un punto para triunfar (Lituania, que incluso ganó a EEUU), otras que han cumplido por encima de las expectativas (Italia), y otras que han ido de más a menos (República Dominicana, Brasil, que llegaron al final con opciones de clasificación para cuartos...). Alguna que otra decepción (Finlandia, Francia, Australia),sobre todo la de Collet y sus muchachos, eliminados en la fase de grupos cuando eran candidatos unánimes a los ocho primeros.

En cuanto a jugadores top: Bogdanovic, Zagars, Schröder, Shai Gilgeous-Alexander, Rondae Hollis-Jefferson, Carlik Jones, Karl-Anthony Towns... por momentos Juan Núñez. Sigo diciendo que Doncic, a pesar de ser muy bueno, llega fundido a los partidos decisivos y se pierde en luchas estériles contra los árbitros y rivales. 

Está siendo un campeonato con partidos interesantes, algunas palizas indecentes y un nivel que, me parece, se ha igualado por abajo, faltando selecciones dominantes sin fisuras, a pesar de los grandísimos campeonatos de Alemania y Serbia, más que merecidas finalistas (aunque con un recorrido bastante más complicado para los germanos). 

Final europea en el Mundobasket. Siete selecciones europeas entre las nueve primeras (puesto final de España). Lo más parecido al balonmano en los últimos tiempos.

1 de mayo de 2022

La familia

Los documentales de baloncesto se han puesto de moda. El último baile marcó un camino que luego ha seguido el propio Pau Gasol con Lo importante es el camino (que espero poder comentar en un futuro más o menos cercano). Entre ambos, la Federación Española de Baloncesto y Amazon trabajaron en La familia, una historia de los últimos veinte años del baloncesto español. Una historia de triunfos y alguna estremecedora derrota, pero sobre todo una historia de buen hacer (salvo alguna notoria excepción). 

Desde que en los Juegos Olímpicos de Sidney la Generación de Oro asomó con timidez la nariz, hasta el segundo Mundobasket logrado en 2019, cada verano un grupo de jugadores hizo vibrar a un país y, la mayoría de las veces, tradujo esa vibración y esa afición en éxitos en forma de títulos o, al menos, medallas. 

Más allá de los éxitos sobre la pista, innegables, están los éxitos fuera de ella en la forma de integración de los nuevos componentes que entraban en el equipo y cuerpo técnico, debido al inexorable paso del tiempo. 


 

En esos veinte años ha habido siete seleccionadores: Lolo Sáinz, Javier Imbroda, Moncho López, Pepu Hernández, Don Alejandro, Sergio Scariolo y Juan Antonio Orenga y, salvo Lolo que no tuvo la suerte de dirigir en plenitud a Pau Gasol, todos los demás tocaron metal. 

La lista de jugadores es también muy amplia, con honrosos veteranos de los tiempos oscuros como Nacho Rodríguez, Alberto Herreros o Alfonso Reyes, que se comieron marrones de diversa consideración en alguno o varios de los veranos anteriores al inicio del siglo XXI. 

Un trasiego de personas, al fin y al cabo, que pudieron dar al traste con los éxitos de un plantel de jugadores tan brillante como nunca se había visto en este país y pocas veces en Europa (Estados Unidos sería un planeta aparte). 

Por eso creo que el documental hace especial hincapié en cómo el grupo acogía a los nuevos y los integraba en una filosofía de autogestión que solo dio síntomas de agotamiento y alarmas de autodestrucción en el fracaso del Mundobasket 2014, probablemente el mayor fracaso de esta generación. 

Y Gasol destrozó a Francia
 

Como fracaso se puede considerar la falta de integración conseguida tanto con Ibaka como con Mirotic. En apariencia, al menos, pues no se logró un nivel de compromiso con estos nacionalizados que se pudiera comparar ni siquiera de lejos con los nacionales, en una época además que nos hubiera ayudado a mantener o subir el nivel de excelencia. 

Da gustirrinín repasar imágenes históricas y tener a los propios protagonistas comentando y rememorar las veces en las que el éxito o el fracaso estuvieron en el filo de la navaja: en el Mundobasket 2006 salió cara con el triple fallado de Nocioni, pero salió cruz en el Eurobasket de 2013 con el triple fallado por Calderón, a añadir a los puñales de Nowitzki en las semifinales del Eurobasket 2005 y de Teodosic en cuartos del Mundobasket 2010. 

Seguro que gustará. 

Y hay que quedarse hasta el final, para saber por qué los chicos gritaban ¡MURO! en cada corro. La historia merece la pena y es una muestra más del grado de camaradería alcanzado por este grupo de fenómenos.

17 de agosto de 2017

Tres partidos para empezar a rodar

En estas fechas nuestra Selección ha jugado ya tres partidos preparatorios para el Eurobasket de este año, cuya fase de grupos jugará en Cluj (Rumanía), frente a Croacia, Hungría, República Checa, Montenegro y el país anfitrión. 

Tres partidos frente a Túnez, Bélgica y Venezuela. Nada nuevo, aunque el partido ante Bélgica se saldó con una derrota de escándalo (-18) y la grave lesión de Llull. De hecho, quizá esto sea lo más reseñable. 

En cuanto a juego, normal que todavía no sepamos muy bien a lo que vamos. Hay dudas, como siempre o casi siempre, sobre todo con la defensa y el tiro exterior. Supongo que notaremos mucho la falta de Claver (sí, no os riáis, que en los dos últimos campeonatos ha defendido muy bien a los treses altos) y de Rudy. Y también parece que vamos a sufrir con el tiro exterior, lo cual tampoco es nuevo. Aunque también sería razonable pensar que, con la batería de pivots que tenemos, se debería dominar el rebote con solvencia y salir corriendo como balas y lo del tiro podría hasta llegar a ser secundario. 

Esperemos que esta imagen no sea la del Campeonato


Hay bajas: Claver, Rudy, Reyes, Ribas, Mirotic... quizá demasiadas, pero no hay miedo mientras tengamos a Gasol. A Pau, se entiende, que a Marc ya le tuvimos y se saldó con un bronce que subo a poco (vale, estaba Orenga por medio). Con 37 años cumplidos sigue siendo más de medio equipo. 

Reconozco que no entiendo cómo Navarro puede ir convocado después de los últimos dos años que lleva. O tres años, quizá. Pero la cosa es que la lesión de Llull puede cambiar las cosas y Navarro puede estar llamado a dar minutos importantes, ya que Abrines está bastante desaparecido y detrás de estos dos hay más bien poco. 

Otra cosa que no me gusta: la dirección de juego. Reconozco que soy un hater de Ricky, pero es que sigue tirando (y metiendo) más bien poco y eso nos pasará factura cuando las defensas tengan tiempo de plantarse. Y lo mismo parece que han visto, por fin, en Minnesota y lo han empaquetado a la capital de los mormones. 

Pero es que el Chacho abusa mucho del bote y está ralentizando mucho el juego. Eso también nos pasará factura cuando las defensas estén formadas, aunque éste sí que podrá abrir un poco el campo con tiros lejanos. 

Llull no ha explotado en la Selección como ha hecho en el Madrid. Seguramente porque aquí se le pide otra cosa y el reparto de minutos no le favorecía. Una pena, porque tenía ganas de ver qué podía hacer en su plenitud, sin Rudy y con un Navarro crepuscular. 

Solo nos queda encomendarnos a Scariolo y a su plan. Sufrir al principio, ante selecciones y estrellas de calibre: Saric y Bogdanovic en Croacia; Dubljevic y Vucevic en Montenegro (un juego interior tan potente como el nuestro); Satoransky, Hanga... Aunque luego también hay un buen puñado de ausencias de relumbrón que nos pueden favorecer: Jokic, Bjelica, Markovic, Vesely, Parker, Gobert, Gallinari.... 

Me parece que estamos ante un Eurobasket bastante igualado, aunque seguimos aspirando a todo.

Sobre todo mientras tengamos a Gasol con nosotros. Al bueno. A Pau.

De las ventanas FIBA tocará hablar un poco más adelante, y de cómo vamos a gestionar las clasificaciones a los grandes campeonatos, a partir de ahora.

7 de julio de 2017

Cultura del esfuerzo

Final sorprendente en la Liga Endesa. El Real Madrid, que había dominado con cierta solvencia la temporada hasta la Final a Cuatro, se vio superado en cuatro partidos por el Valencia Basket, que ha superado el mazazo de la pérdida de una final europa que tenía ganada frente a Unicaja. 

Un equipo trabajado por Pedro Martínez, aquel que ganara la Copa Korac en la Prehisteria del baloncesto, allá por 1990, con una seña de identidad basada en el esfuerzo (Cultura del esfuerzo pone en su camiseta, no lo olvidemos) y peones no exentos de calidad. 

Un EQUIPO con todas las letras, que se enfrentó a otro más basado en las individualidades y que estaba roto desde la derrota en la Final a Cuatro. Hay que ver cómo puede cambiar un equipo y cuánto pueden cambiar unos jugadores, en tan poco tiempo.



El primer título de un equipo. El primer título de muchos jugadores que se han enfrentado de tú a tú a otros aparentemente mucho más experimentados y preparados para estos lances, pero que tras la primera y trabajada victoria en Madrid, naufragaron de forma tremenda en los siguientes tres choques, hasta que el título se les escapó de las manos. Esta vez ni siquiera un estratosférico Llull fue suficiente para dejar el título en la capital.

Una derrota sin paliativos del Real Madrid. Mejor dicho, una victoria incontestable del Valencia Basket. Desde el dominio del juego de Pedro Martínez sobre Pablo Laso, pasando por la intensidad y calidad de San M, Rafa Martínez (eterno capitán), Luke Sikma (hijo de la leyenda de Seattle Supersonics y Milwaukee Bucks), Will Thomas, Guillem Vives, Antoine Diot, Pierre Oriola... 



Enfrente apenas Sergio Llull y algunos destellos puntuales. Rudy Fernández pareció toda la temporada, sobre todo al final, más ex-jugador que nunca. Anthony Randolph defraudó en los momentos calientes, más allá que como fabricante de gorros de bella factura, pero no ha sido eso por lo que se le ha fichado. Othello Hunter ha ido de menos a más en la temporada. Nocioni, Maciulis, Taylor, tres aleros que por unas u otras razones no han estado a la altura de las expectativas... 

Pero si hay alguien que ha fracasado con todas las letras ha sido Luka Doncic. Deslumbrante en muchos momentos de la temporada, su bajón de juego ha coincidido con el momento culminante de la temporada. Otra vez la Final Four fue su punto de inflexión. Desde ese momento nunca parecieron más frágiles sus 18 años. En el peor momento. 

Hale, ya pasó. Ea, ea.


Y si hay alguien que ha triunfado ha sido Bojan Dubljevic. El gigante montenegrino con pinta de hipster que ha hecho un roto en la zona en cada uno de los partidos de la Final y al que Pedro Martínez ha sabido dosificar con maestría. Y parece que, a pesar de los ofertones mareantes que podrá recibir, se va a quedar un ratito más con nosotros.



Sí, Valencia Basket ha sido un justo ganador de la Liga Endesa 16/17, ganando plaza por derecho propio para la Euroliga de la próxima temporada 

¿Y Pedro Martínez? Pues ha dicho adiós. O le han dicho adiós, no lo sé muy bien. No es la primera vez que pasa que el entrenador del equipo campeón no sigue, pero tampoco es algo habitual que digamos.... Incompatibilidad de caracteres, podríamos decir. 

 


¿Y el Barça? Uy, eso da para una entrada propia.

22 de mayo de 2017

La importancia de tener un entrenador

La F4 de la Euroliga de baloncesto terminó ayer en Estambul con la coronación del Fenerbahce por primera vez en su Historia, que aplastó (80-64) al Olimpiacos de Spanoulis (sí, otra vez en la final). 

Por el camino se quedó el CSKA, que tuvo el partido ganado frente a los griegos. Y también por el camino se quedó el Real Madrid, que venía de quedar primero en la Liga a doble vuelta y de eliminar al Darussafaka, otro equipo turco, pero que nunca pudo hacer frente al Fenerbahce en la semifinal del viernes.

El Real había dominado con solvencia (23-7, +232), solo arrimado por el CSKA (22-8, +253). En contraste, el fracaso del Barcelona (12-18) en el puesto undécimo. 

¿Que tú me vas a entrenar a mí? Anda, aparta de aquí, chaval


No sería porque el Fenerbahce ya había avisado eliminando al Panathinaikos con el factor cancha en contra. Ni porque jugaba en Estambul, su casa, con el ambientazo que allí se monta cuando juega un equipo turco (las dos actuaciones decentes de la selección turca fueron en el Eurobasket de 2001 y en el Mundobasket de 2010, ambas en su país). 

Pero todo eso palidece cuando se pone en la balanza el nombre de Zeljko Obradovic. Un señor de Serbia con cara de pocos amigos (muchos señores de Serbia que se dedican a esto son malencarados) que lleva ganando Euroligas desde 1992, año en el que aquel triple de Djordjevic se clavó como un puñal en el corazón de la Penya. 

Pero este señor es agradecido, así que devolvió el favor a los verdinegros allá por 1994 (Corny Thompson, Harold Pressley, Ferrán Martínez...) contra el Olimpiacos. 

Y en el 95 hizo campeón al Real Madrid de Sabonis y Arlauckas (y de Antúnez y García Coll como titulares, no lo olvidemos), Cargol, Antonio Martín y demás. 

Luego, cinco más con el Panathinaikos (2000, 2002, 2007, 2009, 2011), en dura pugna con otro grande Ettore Messina. Para el recuerdo cómo desactivo al Barcelona flotando descaradamente a Ricky Rubio.

Para terminar, ha hecho campeón al Fenerbahce dominando a los entrenadores rivales, empezando por el bueno de Pablo Laso y a un Real Madrid que no es tan bueno como parece, dependiendo demasiado de lo que hacen Llull y Doncic (Rudy parece cada vez más un exjugador). 

¿Malencarado yo?


¿En serio Reyes no merece ni un minuto cuando te crujen en los rebotes? ¿En serio Nocioni no tiene que ir ni convocado? ¿Dónde estaban Ayón y Randolph? 

Pero Obradovic y su equipo no pararon ahí y detuvieron al grandioso Spanoulis (algo menos grandioso ayer, por cierto). 

Nueve títulos en 25 años. No esta mal para un señor de Serbia bastante malencarado. 

25 de marzo de 2017

Las mandarinas de Llull

Llull es un jugador que no me gusta. Lo siento, no puedo evitarlo. Y lo digo así, de inicio, en una entrada destinada a reconocer que está haciendo un temporadón. 

Ya lleva un par de años a gran nivel, pero lo de este está siendo de traca. Seguramente porque no tiene al Chacho a su lado (por cierto, vuélvete a Europa porque si en Philadelphia está pasando lo que está pasando, quizá haya que asumir que la NBA no es para ti), o porque ha llegado a su madurez deportiva, pero resulta que a su exhuberancia física está añadiendo facetas desconocidas. 

Y aunque el control del juego no es una de sus virtudes, están entrando los tiros finales con una asiduidad terrible. Sigue tirándose unas mandarinas como castillos, pero lo que antes solía ser una pifia, hoy en día suele acabar besando la red para desesperación de sus adversarios. 

Por allí, se sale por allí


Para mí, líder indiscutible del Madrid en la Copa (campo atrás indiscutible ante Andorra, que hubiera sido un merecido semifinalista), y verdugo habitual del Barça tanto en competición doméstica como europea. 

¿Qué ha pasado para que haya dejado de ser una lotería darle el último balón a este tío? Hombre, siempre ha ido sobrado de confianza, pero es que... empieza a ser abusivo. 

Si incluso he dejado de lado una de mis reglas de oro del Supermanager y se ha convertido en uno de mis jugadores habituales... Pues eso, aunque sigue sin gustarme, he de reconocer que el Madrid no sería el Madrid sin él

Por cierto, vaya edición de la Copa del Rey. Partidazos por todas partes. Y el Real Madrid, además de campeón (lo de digno campeón habría que darle un repaso, por el tema de los pasos comentado anteriormente y que me pareció un robo flagrante a un señor equipo como el Andorra), dando espectáculo con anotaciones por encima de los noventa puntos (tanto propios como del rival).

Una pena que no haya baloncesto en abierto, porque hubiera disfrutado este año.

6 de septiembre de 2016

Bronce dorado

Siguiendo con noticias de la más rabiosa actualidad, la Selección española de baloncesto ha ganado la medalla de bronce en los JJOO de Río 2016. Son ya cinco ediciones de JJOO consecutivas (mejorando la mejor racha hasta ahora, de 1980 a 1982) y tres podios consecutivos, dos platas y este bronce (pulverizando el mejor registro hasta ahora, la mítica plata de Los Ángeles).

Un bronce que ha pivotado alrededor de Pau Gasol, como suele ser habitual en los éxitos de los últimos tres lustros. Un Gasol que no ha necesitado actuaciones extraterrestres como las del pasado Eurobasket para ser tan determinante como siempre. Quizá porque el equipo acompañó algo más. Quizá por el planteamiento de Scariolo. Quizá por su ascendente en el baloncesto FIBA.

Pau Gasol. El más grande. Todo gira a su alrededor.


Una vez más, Francia se fue a casa con total impotencia. Esta vez no hizo falta que Gasol hiciera los trabajos de Hércules (5 puntos, 8 rebotes, 3 asistencias, 2/7 tiro...). Bastó el partidazo de Mirotic (23-5-2) y sobre todo de Hernangómez (18-6 en 17 minutos). Poca historia, salvo que será el último de Toni Parker con los bleu. Ya lo siento.

El partido de semifinales, ante el USA Team, fue raro. El resultado apretado (76-82), pero la sensación fue que no hubiéramos ganado nunca. Apretábamos el marcador con gran esfuerzo y luego se iban de 10 en un pis pas. Veintiún rebotes de ataque concendidos y sobresaliente partido de De Andre Jordan (16 rebotes) y Klay Thompson, con un Durant más terrenal (menos mal) y un Anthony para olvidar (2 de 11). Aquí sí que Gasol se empleó a fondo (23-8-2), pero poco más aparte de Rudy y el Chacho.

Un resultado que, no por menos esperado fue menos doloroso. Sobre todo al ver cómo luego los americanos pasaron por encima de Serbia. Seguro que nosotros hubiéramos dado más juego en la final, pero la vida es así. Por no hacer los deberes antes, nos tuvimos que cruzar en semifinales...

La medalla de plata se pierde. La de bronce, se gana. Y esta se ganó con sangre, sudor y lágrimas. Todo esto nos hicieron derrochar los boomers con Baynes, Dellavedova, Bogut, Andersen y Motum haciendo el trabajo sucio y dejando el brillo para Patty Mills (30), que casi nos gana el partido él solito.

Euforia tras la batalla.


Pero Gasol (29-11-2) no lo iba a permitir y lideró a los nuestros en un partido que, salvando el primer cuarto, se movió en el filo de la navaja. No estuvo solo. Mirotic, Rudy y el Chacho fueron grandes secundarios, sin apenas descentrarse a pesar de los recados que iban dejando los australianos.

Vale, la última personal no fue. Pero no se podrán quejar de todo lo que les permitieron repartir. No eran caramelos, precisamente. Una pena, porque en la primera fase estaban haciendo un baloncesto primoroso. Para mí eran favoritos para la final, pero Djordevic es un perro viejo y los serbios los crujieron en semis.

¿El futuro? Lo veo mejor que hace un año. Se supone que tendremos a Marc, al menos un par de años. Y Willy ha demostrado que puede hacer cosas con minutos y confianza. Mirotic, Chacho, Rudy... Abrines deberá tener minutos. Esperemos a Santi Yusta y Abalde, o a Guillem Vives... No, no nombro a Ricky. A pesar de que terminó mejor de lo que esperaba, sigue sin ser santo de mi devoción. Como Llull, muy desdibujado a pesar de su indudable esfuerzo en la defensa, sobre todo en la lucha por el bronce.

Tres podios consecutivos. Al nivel de EEUU, URSS o Lituania.
Orgullo de equipo


Mención aparte para Scariolo. Supo llevar al equipo a cotas de altísimo nivel y prepara los partidos con minuciosidad. Ha sabido adaptarse a un equipo a años luz en talento al de hace cuatro o cinco años. Y del físico no te hablo, que me da la risa. Pero aún así, chapó. Visto lo visto, qué gran oportunidad perdida en el Mundobasket 2014. Con Sergio en el banco, otro gallo hubiera cantado. Y no el francés, precisamente.

Gran homenaje a la generación del 80, con un partidazo para recordar que seguro que valoraremos más en los próximos años.

¿Y ellas? Merecen cerrar la entrada.





16 de agosto de 2016

Primera fase no apta para menores

Ayer terminó la apasionante fase de grupos en los JJOO de Río. Una fase de grupos no apta para menores, no por la crudeza de sus imágenes, sino porque es de las que han separado los niños de los hombres.

España ha agudizado la tendencia de los últimos años en que comenzaba los torneos invariablemente mal, con las críticas arreciando a placer, destilando veneno, para luego enderezar el rumbo con puñetazos contundentes sobre la mesa.

En esta ocasión, por primera vez, la Selección comenzó un gran campeonato con dos derrotas consecutivas. La primera por dos puntos (70-72) tras desperdiciar quince de ventaja sobre los otrora pusilánimes croatas. La segunda por un punto (65-66) ante los luego defenestrados anfitriones. En los dos casos (más en el primero) los partidos fueron ganables hasta el último segundo. 

La consecuencia: sin margen de error, había que ganar a Nigeria, Lituania y Argentina de forma consecutiva. Casi nada al aparato.

El resultado: victoria agónica ante Nigeria, pidiendo la hora; paliza a Lituania (+50, máxima diferencia de España en unos JJOO) y otro repasito a Argentina (+19) y su admirada generación dorada. 

Andrew Bogut, un crack escondido en GSW

 El premio: la clasificación como segundos de grupo y, como siempre, Francia. Si se gana a los galos (ayer ya vi a Vincent Collet en la grada mirando lo que se le venía encima), los USA Boys en semifinales. O, dicho de otra forma, el bronce en el horizonte como mal menor. 

Los cuartos de final quedan así:

  • Estados Unidos - Argentina: tras las palizas a China y Venezuela, los estadounidenses han tenido tres partidos complicados (+10 ante Australia, decidido en los minutos finales; +3 a Serbia, desperdiciando un 25-11 y con triple final fallado de Bogdanovic para empatar; y +3 a Francia, sin Parker). Por su parte, Argentina hizo los deberes e incluso venció a Brasil tras dos prórrogas antes de caer ante España. La última oportunidad de Scola, Nocioni, Ginobili y Delfino de hacer historia. Pronóstico: EEUU por menos de 10.
  • Australia - Lituania: con solo una derrota ante EEUU, los australianos son segundos de grupo. El baloncesto que hacen es de altísimo nivel, con una rotación de doce jugadores que aportan, con Dellavedova en la dirección, Mills en la ejecución y Bogut como faro guía. Me encantaron contra EEUU.  Lituania se ha desinflado, perdiendo de paliza con España y el partido que les daría el primer puesto contra Croacia. Hay quien dice que todo estaba amañado, pero... Solo Kalnietis y a veces Kuzminskas recuerdan el buen baloncesto báltico. Pronóstico: Australia por más de 10. 
  • Francia - España: Parker casi no ha estado, pero tampoco ha hecho falta. Tras perder 87-66 contra Australia en la primera jornada, han solventado bien las sucesivas papeletas sin cargar de minutos a sus estrellas. Bien Heurtel, De Colo y Diaw con Batum más gris. Otro episodio de rivalidad con España. Pronóstico: España por menos de diez.
  • Serbia se clasifica cuarta del grupo de Estados Unidos tras vencer solo a China y Venezuela (eso sí, solo -3 con EEUU y -1 con Francia). Teodosic está bastante apagado, aunque Jokic, Raduljca o Kalinic están llevando al equipo adelante. Enfrente los croatas de Bogdanovic, Saric y Simon, primeros de grupo con la única derrota ante ¿Nigeria?, tendrán que demostrar su carácter. Pronóstico: Serbia por menos de diez. 


KD, una delicia verle moverse por una cancha de baloncesto

Me quedo con:
  • La imagen de Navarro, Felipe, Pau y Calderón sacando las castañas del fuego ante Nigeria. Era como volver diez años atrás. 
  • Bogut. Mucho mejor que lo que se ha visto en GSW. 
  • El juego de Australia en general.
  • Kevin Durant enchufando triples como si fueran bandejas
  • El Bogdanovic croata, echándose el equipo a la espalda y mostrando carácter con su socio Saric. 
  • El orgullo de Nocioni, Ginobili, Scola y Delfino venciendo a Brasil tras 50 minutos.
  • La recuperación del tono de España. 

Bojan Bogdanovic, carácter croata

5 de agosto de 2016

Doce para Río

Buf... esto es un erial. Una sola entrada para todo 2016... Y hay tanto que comentar.... El título del Madrid, el anillo de los Cavs, la retirada de Bryant, los nuevos contratos de la NBA... seguir con la serie de "Una vida con la Selección"...  Tengo muchos deberes...

Pero la actualidad manda, a apenas un par de horas para que comience la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de 2016, a celebrar en Río de Janeiro. Unos JJOO que probablemente se recuerden como el mayor despropósito de los últimos tiempos. Recordemos que Río venció a Madrid en la última votación, contra todo pronóstico. En el pecado llevan la penitencia. 

Centrándonos en lo que nos importa, mañana mismo comienza la competición de baloncesto. Dos grupos: el A (Francia, EEUU, Venezuela, Serbia, China y Australia) y el B (Croacia, España, Lituania, Brasil, Argentina y Nigeria).

El grupo de España es probablemente el más difícil (país anfitrión, subcampeona de Europa, Croacia venciendo el Preolímpico en Italia, los siempre competitivos argentinos), pero en el que España no debería caer por debajo del segundo puesto, lo que asegura un cruce de cuartos asequible (Serbia o Australia, diría yo). 

No hay más fotos en esta entrada, porque todo depende de este tío


La lista de Scariolo no ha dado ninguna sorpresa: Pau, Rudy, Chacho, Llull, Ricky, Calderón, Navarro, Abrines, Claver, Felipe, Willy, Mirotic. La baja de Marc Gasol ha sido un duro palo, porque el juego interior queda bastante cojo y escaso ante las selecciones previsiblemente más potentes. 

Además, Calderón y Navarro van por el nombre porque está claro que están en franco declive. La posición de Scariolo debe ser complicada, pero yo hubiera llevado a Vives y/o Ribas (aunque este último me parece que se ha caído por lesión) y a San Emeterio. Personalmente no me gusta nada Ricky Rubio, pero entiendo que por status también va a ir siempre que esté en condiciones físicas...

Todo dependerá de la respuesta de Felipe en el juego interior, de que Claver confirme las buenas sensaciones de los últimos tres - cuatro partidos del pasado Eurobasket, de que Abrines mantenga un buen nivel, de que Ricky tenga su mejor nivel, de que Mirotic de el salto de calidad que se espara una vez asentado... y sobre todo de que Gasol sea el mismo que en 2015. Si esto último es así, el cielo es el límite (medalla de plata). Si Gasol da un bajón en el rendimiento, las cosas se nos van a poner muy complicadas.

Mi pronóstico es que por lo menos llegaremos a semifinales. Espero disfrutar y sufrir lo menos posible. 


18 de septiembre de 2015

Homérico no... ¡gasólico!

Escribo estas líneas después de reposar la gran victoria de ayer ante Francia en las semifinales del Eurobasket y, sobre todo y ante todo, antes de siquiera conocer el que será nuestro rival en la final del próximo domingo. 

Escribo con la tranquilidad de saber que, ahora sí, ya tenemos billete para los JJOO de Río en 2016. La tranquilidad de saber que la mejor generación de baloncestistas de nuestra Historia podrá despedirse como se merece, entre los focos del escenario, y no haciendo mutis por el foro. 

Escribo también desde la sorpresa, porque nunca hubiera apostado por nuestra Selección si tuviera que basarme en lo visto en la fase de grupos, en la que quién sabe si estuvimos a punto de volvernos para casa si el último tiro libre de Schröder hubiera besado la red en lugar de estrellarse en el aro. 

Una sensación olvidada desde 2001, hace ya quince largos años, pero que fue habitual en los negros años noventa en la que vi deambular sin pena ni gloria, año tras año, a una cada vez más acomplejada Selección de Baloncesto. 

Esa sensación se alargó hasta el inicio del último cuarto del partido de octavos de final contra Polonia. Se mascaba la tragedia cuando el Equipo, liderado por Pau Gasol, metamorfoseó y con su líder en el banquillo dio una lección de carácter y se puso por delante en el marcador a la espera de que nuestro Pau diese la puntilla con seis triples en siete intentos. 

No diga homérico... ¡gasólico!

Una lección de carácter que se alargó los cuarenta minutos del choque de cuartos ante Grecia del monstruo Antetokoumpo (diecisiete rebotes el angelito), un partido que de haberse jugado una semana antes nos hubiera mandado para casa sin discusión. Pero España supo mantener el tipo, sobreponerse, jugar de una forma solidaria y machacar al contrario con un estilete, Pau Gasol, que alargaba su leyenda. Pero lo mejor estaba por llegar.

¡Hemos venido a Francia a ganarles aquí!

El grito, la arenga del líder. Demasiado optimista parecía, pero ya nada era imposible. A pesar de veintisiete mil enfervorecidos aficionados franceses que convirtieron el estadio de fútbol reconvertido en pabellón en una olla a presión. A pesar de Vincent Collet, que el año pasado nos dio una lección de cómo se prepara un partido. A pesar de la mejor selección de Francia de los últimos años. A pesar del arbitraje (sí, el arbitraje, que ayer fue de chiste). A pesar de nosotros mismos. A pesar de que Mirotic se fue del partido a causa de ese mismo arbitraje. A pesar de encontrarnos varias veces diez o doce puntos por debajo en el marcador. 

El equipo no se descompuso. Mantuvo el ritmo en ataque y se ató los machos en defensa. Una defensa colectiva, sacrificada, en la que veteranos como Rudy o Felipe daban una lección a sus pares. Por fin, como ante Grecia, Victor Claver se reivindicó, también desde la defensa. 

Y Sergio Scariolo, tan criticado a veces, volvió a dar muestras de que sabe preparar los partidos. Nadie duda de que este equipo, con Orenga en el banco, hubiera perdido tanto con Grecia como con Francia. Nuestra Selección ha llegado a este Eurobasket con bajas notorias, pero Scariolo ha sido un plus que ha paliado esas bajas con un trabajo táctico de categoría, a la altura de los grandes. Se le critica, pero acaba de ganar su cuarta medalla en cinco campeonatos. Solo aquel triple de nueve metros de Teodosic se clavó como un puñal en el corazón en los cuartos de final del Mundobasket de 2010. Scariolo ha vuelto a demostrar que sus grupos crecen y evolucionan durante los campeonatos, y lo ha hecho con el grupo más limitado de los que ha podido disfrutar. Ha tomado decisiones dolorosas, pero también ha premiado a los que han respondido (Claver, Ribas). Ayer, una rotación de ocho hombres (el que menos jugó lo hizo durante más de quince minutos) venció a otra de nueve (en la que los dos jugadores menos utilizados por Collet saltaron a la cancha durante solo seis minutos). A ver si es que esto de las rotaciones hay que hacerlas según se desarrolle el partido y no cuando toca. Hasta se ha dado cuenta de que si no exprimía a Pau, este viaje se iba a hacer muy corto.

Pero por encima de todos, la sombra de Pau Gasol. Lo de ayer no tiene nombre. Treinta y seis minutos, cuarenta puntos, once rebotes, cinco tapones, cincuenta y dos puntos de valoración... Él decidió que este partido lo íbamos a ganar. Este partido lo ganó él. España no habría llegado tan lejos sin Gasol, una vez más un ejemplo de compromiso, jugando muchos más minutos de los esperados, jugando tocado, sufriendo... El más grande de nuestra Historia, el más grande que habrá. No nos engañemos. Hemos tenido que esperar sesenta años para tener un Gasol. Pasará mucho tiempo hasta que nazca otro. 

Pase lo que pase el domingo, a pesar de todo el sufrimiento acumulado, esta medalla sabe mejor que otras. Porque la hemos ganado desde la humildad, con todo en contra, en el filo de la navaja, sabiendo que un solo tropiezo nos llevaba al abismo. 

No hay palabras...

Por todo esto, GRACIAS.

11 de septiembre de 2015

Un viacrucis de primera fase

Nos encontramos en vísperas de los octavos de final del Eurobasket. Tras el experimento de las cuatro sedes, a partir de ahora todo va a suceder en Francia. 

No ha habido grandes sorpresas. Los equipos que estaban en las quinielas para quedarse fuera, lo han hecho. Los equipos que se suponía iban a clasificarse, también. A lo sumo, algunos resultados han sido sorprendentes. Quizá que Rusia quedara fuera del grupo A, también, aunque viendo la banda que son, no se puede decir que no fuera algo esperado. 

La cobertura televisiva del Eurobasket la están haciendo Cuatro (los partidos de España) y Energy (el resto del grupo). No se ha visto nada del grupo C ni del grupo D, y un par o tres partidos del grupo A, así que poco se puede contar aparte de que Grecia, Francia y Serbia son las únicas selecciones que no conocen la derrota. 

Al contrario, solo Islandia no ha ganado ningun partido. Pero, amigos, pueden irse contentos y orgullosos a su helada isla porque en el "grupo de la muerte" han dado la cara como el que más y han puesto en aprietos a todos sus rivales: -6 con Alemania, -7 con Italia llegando con opciones de victoria a los últimos dos minutos, derrota en la prórroga con Turquía, más o menos igualados al descanso con España y Serbia... 

Holanda también ha dado la cara. Tras ganar a Georgia en el primer partido (+1) perdió los siguientes cuantro, pero -7 con Macedonia (de ganar se hubieran clasificado), -7 con Eslovenia, -6 con Croacia y -3 con Grecia.

Igual de triste ha sido la despedida del gran Nowitzki. Alemania solo pudo ganar con apuros a Islandia, pero estuvo a punto de ganar a Serbia (canasta postrera de Bjelica para ganar), remontó 20 puntos de desventaja en el primer cuarto ante Turquía para perder por 5 puntos, perdió en la prórroga con Italia y estuvo a un tiro libre de amargar la primera fase a España. Llama la atención el pobre juego y minutaje de Dirk y que todo se fiara a Schröder, un base tan talentoso como alocado en ocasiones. 

La despedida del más grande


¿España? Ciclotímica. Pasando de lo más negro a lo más luminoso. 

El partido contra Serbia se gestó en un desastroso tercer cuarto, un mal partido en general de Mirotic y Gasol y los triplazos de Bjelica y Bogdanovic desde Belgrado evitaron la remontada final.

Otro desastroso tercer cuarto contra Italia, además del partidazo de Bellinelli, Gallinari, Bagnani y Gentile, eclipsaron a un imperial Pau. En ese partido, Italia anotó más de cien puntos por primera vez en diez años y España recibió más de cien puntos de un equipo que no fuera EEUU por primera vez desde 1992. Fue un ataque de 98 puntos, pero la defensa simplemente no existió.

Sylvester Stallone acaba con la resistencia española


El partido contra Islandia, aunque se ganó con comodidad (+28) no despejó dudas tras llegarse igualado al descanso. En esta ocasión, el tercer cuarto fue el nuestro.

Al final, todo o nada ante Alemania. +13 a falta de siete minutos y acabamos pidiendo la hora. 

La conclusión es que no llegamos en el mejor momento, a pesar de la segunda posición que nos deriva a jugárnosla contra Grecia en cuartos y Francia en semis si ganamos a Polonia mañana y todo transcurre con normalidad. Un excesivo minutaje de Pau, una rotación cada vez más reducida por voluntad técnica (Claver, Aguilar, Vives y casi Hernangómez no cuentan para Scariolo) o física (molestias de Rudy), un juego exterior que no acaba de carburar, una defensa que en ocasiones ha sido de broma... demasiadas sombras para ser optimista en el Eurobasket de los últimos años. 

Veremos cómo se desarrolla el asunto estos días...

5 de julio de 2015

Ganarlo todo

Seguimos con noticias de rabiosa actualidad en el blog. En este caso, el título de la Liga Endesa que ha ganado el Real Madrid arrollando al Barcelona por un 3-0 inapelable. 

Ha sido una final más fácil de lo esperado, sobre todo tras haber visto algunas dudas en la eliminatoria ante el Valencia que hacían presagiar que el enfrentamiento final iba a tener una serie de complicaciones que al final no se han dado. 

A este tío se le odia o se le ama. Depende del lado que estés

Ha sido un 3-0 en el que solo durante el primer partido y algunas fases del tercer partido han habido momentos difíciles. El resto del minutaje ha sido de una superioridad aplastante del equipo blanco en el que, más o menos, todo ha funcionado bien con minutos de verdadero talento en el primer cuarto del segundo partido.

Más de cuarenta años después, el Real Madrid ha vuelto a ganarlo todo: Copa del Rey, Copa de Europa y Liga (a añadir la Supercopa Endesa, que no se disputaba entonces). Un salto desde los Brabender, Luyk y Rullán hasta Rudy, Felipe y los Sergios. De Pedro Ferrándiz a Pablo Laso. 

Sergio Llull ha sido designado MVP aunque insisto en que no es santo de mi devoción, que juega muy alocado, que se tira mandarinas y que a veces no sabe qué hacer con el balón. Claro que tiene explosiones de juego, pero no tiene cabeza. En cambio, veo al Chacho evolucionar por la cancha y me entra un estado de tranquilidad zen hasta que el balón, la mayoría de las veces, pasa por el aro. Y si le hubieran dado el trofeo a Carroll, tampoco habría chirriado la cosa.

Sergio Lull, se masca la tragedia

Sale reforzado Laso del envite, cómo no. Toda la semana en el alambre, a pesar de ir quemando etapas. A pesar de su incuestionable trayectoria (diez títulos, trece finales, de dieciséis posibles). Y espero que siga así por muchos años, a pesar de no saber, o no querer, jugar con pivots grandes y dominantes (Bourousis desaparecido, Mejri casi, minutos para Felipe, Slaughter y Nocioni como cuatro) y de jugárselo todo al innegable talento exterior. 

Más luces que sombras para Laso, bastantes más sombras que luces para Xavi Pascual. El entrenador culé somete a sus jugadores a una montaña rusa de sensaciones: Hezonja casi gana solo al Madrid en el primer partido, para apenas jugar en el segundo y en el tercero; Abrines no juega hasta el segundo partido; Lampe, casi inédito... 

Rudy, sumando intangibles antes de pasar por el altar


Pascual no ha sabido tampoco aprovechar el inmenso talento de Tomic ni el pundonor de Oleson. No ha sabido dar con la tecla para aprovechar al jugadorazo que es Doellman. No ha sabido dar la vuelta a la dinámica de la final y, esta vez sí, ha perdido la partida con Laso. ¿En serio Edwin Jackson tiene que jugar más que Abrines?

Ni siquiera la lesión de Navarro sirve como excusa. Más bien le debería haber solucionado un problema a Pascual, visto lo que estaba aportando.

Buenos tiempos, para la lírica. Que dure.