5 de julio de 2015

Ganarlo todo

Seguimos con noticias de rabiosa actualidad en el blog. En este caso, el título de la Liga Endesa que ha ganado el Real Madrid arrollando al Barcelona por un 3-0 inapelable. 

Ha sido una final más fácil de lo esperado, sobre todo tras haber visto algunas dudas en la eliminatoria ante el Valencia que hacían presagiar que el enfrentamiento final iba a tener una serie de complicaciones que al final no se han dado. 

A este tío se le odia o se le ama. Depende del lado que estés

Ha sido un 3-0 en el que solo durante el primer partido y algunas fases del tercer partido han habido momentos difíciles. El resto del minutaje ha sido de una superioridad aplastante del equipo blanco en el que, más o menos, todo ha funcionado bien con minutos de verdadero talento en el primer cuarto del segundo partido.

Más de cuarenta años después, el Real Madrid ha vuelto a ganarlo todo: Copa del Rey, Copa de Europa y Liga (a añadir la Supercopa Endesa, que no se disputaba entonces). Un salto desde los Brabender, Luyk y Rullán hasta Rudy, Felipe y los Sergios. De Pedro Ferrándiz a Pablo Laso. 

Sergio Llull ha sido designado MVP aunque insisto en que no es santo de mi devoción, que juega muy alocado, que se tira mandarinas y que a veces no sabe qué hacer con el balón. Claro que tiene explosiones de juego, pero no tiene cabeza. En cambio, veo al Chacho evolucionar por la cancha y me entra un estado de tranquilidad zen hasta que el balón, la mayoría de las veces, pasa por el aro. Y si le hubieran dado el trofeo a Carroll, tampoco habría chirriado la cosa.

Sergio Lull, se masca la tragedia

Sale reforzado Laso del envite, cómo no. Toda la semana en el alambre, a pesar de ir quemando etapas. A pesar de su incuestionable trayectoria (diez títulos, trece finales, de dieciséis posibles). Y espero que siga así por muchos años, a pesar de no saber, o no querer, jugar con pivots grandes y dominantes (Bourousis desaparecido, Mejri casi, minutos para Felipe, Slaughter y Nocioni como cuatro) y de jugárselo todo al innegable talento exterior. 

Más luces que sombras para Laso, bastantes más sombras que luces para Xavi Pascual. El entrenador culé somete a sus jugadores a una montaña rusa de sensaciones: Hezonja casi gana solo al Madrid en el primer partido, para apenas jugar en el segundo y en el tercero; Abrines no juega hasta el segundo partido; Lampe, casi inédito... 

Rudy, sumando intangibles antes de pasar por el altar


Pascual no ha sabido tampoco aprovechar el inmenso talento de Tomic ni el pundonor de Oleson. No ha sabido dar con la tecla para aprovechar al jugadorazo que es Doellman. No ha sabido dar la vuelta a la dinámica de la final y, esta vez sí, ha perdido la partida con Laso. ¿En serio Edwin Jackson tiene que jugar más que Abrines?

Ni siquiera la lesión de Navarro sirve como excusa. Más bien le debería haber solucionado un problema a Pascual, visto lo que estaba aportando.

Buenos tiempos, para la lírica. Que dure.


24 de junio de 2015

Guerreros virtuosos

Me está costando un poco actualizar este blog, la verdad, así que la actualidad me desborda. Hoy vengo a comentar una noticia rabiosa: el triunfo de Golden State Warriors en las finales de la NBA 2015. Pasó ayer, como si dijéramos...

No he podido seguir las series finales como hubiera querido. Desde que Timocable me retiró Sportmania de un día para otro, me he quedado huérfano de NBA (y de Euroliga también), pero he hecho lo que he podido con la página oficial y con los periódicos deportivos. 

El resultado final, 4-2, no refleja la superioridad de Golden State, pero sí refleja lo que es la victoria de un equipo frente a las individualidades. 

Vale que a los Cavs se le puso todo cuesta arriba: la lesión de Love en la eliminatoria frente a los Celtics se sumó a la posterior de Irving. O sea, que fue una reedición de las finales de 2007, LeBron frente al mundo. 

Cinco guerreros

O no tanto. A pesar de que ha firmado números de otra época (matizados, que no es oro todo lo que reluce), ha tenido ayuda inesperada de Mozgov y de Tristan Thompson. Vale que JR Smith colapsó, que el efecto Dellavedova duró poco y que el banquillo de los Cavs es de broma, pero LeBron no puede decir que estuvo solo. 

Analicemos un poco al rey: 38 tiros en el primer partido (18 canastas), 35 en el segundo (11 canastas, con victoria y triple doble), 34 en el tercero (14 canastas, victoria y dos asistencias menos del triple doble), 22 en el cuarto (7 canastas), 34 en el quinto (15 canastas y triple doble) y 33  en el sexto (13 canastas, 18 rebotes y 9 asistencias). Pudo ir a triple doble por partido, pero sus porcentajes de tiro... (acumulado 78 de 196)... Podríamos decir que él pensaba que estaba solo. 

Enfrente, a pesar de tener al MVP de la temporada, Stephen Curry, se encontraba un equipo que, además de jugar bonito, se sabía superior a los Cavs. Un equipo que se sobrepuso al mazazo del 2-1 en contra y que ganó merecidamente el anillo al ganar los tres partidos siguientes. 

Daimiel, ¿por qué todos los jugones sonríen igual?


Miremos ahora al banquillo: David Blatt ha sido una broma en la NBA. No solo en las finales, superado con claridad por el también novato Steve Kerr, sino durante muchas fases de la temporada. El equipo solo ha jugado cuando LeBron ha estado a su nivel. No ha sabido integrar a Kevin Love ni sacar partido, por pequeño que fuera, a su pobre banquillo. 

Steve Kerr, por su parte, supo variar un planteamiento que no le estaba favoreciendo: dejó de jugar con Bogut como referente interior (prácticamente inédito en los tres últimos partidos de la serie), sacrificando el rebote frente al mediocre juego interior de los Cavs, para dar muchos minutos a Iguodala que, además de defender a LeBron con dignidad, se hizo grande hasta liderar en ataque y ganar un merecido MVP de las finales. Vale que la idea no fue suya, pero Kerr tuvo la valentía de aceptar la propuesta de su equipo técnico. A veces, la madera de un líder se ve en estos detalles. 

Un apunte personal: cuando comencé a saber algo de la NBA, los Warriors eran un equipo hundido en la clasificación de la Liga. Luego llegó Nelson con el Run TMC y Manute Bol tirando triples, lo que hacía de ellos un equipo simpático. Después, el Yes We Can con el que eliminaron a Dallas en los últimos fulgores de Baron Davis. Hoy son campeones de la NBA con un juego que gusta ver y con un par de francotiradores (Curry y Thompson) como Kerr lo fue en su día. Me alegro por ellos.

¡Campeones!

6 de junio de 2015

Una vida con la Selección - Eurobasket ´97

El año 1996 nos dejó los Juegos Olímpicos de Atlanta y una final en la que Yugoslavia plantó cara al Dream Team II durante casi quince minutos, lo máximo que se habia conseguido hasta entonces.

Nuestra Selección se pasó el año en blanco por la debacle del Eurobasket de 1995, así que este año de 1997, con el campeonato celebrándose en casa, debería ser el preludio de la resurrección. No fue exactamente así...

Las dieciséis selecciones participantes se dividieron, como era habitual, en grupos de cuatro de los que se clasificaban tres que se cruzaban con otro grupo manteniéndose los resultados propios. Vamos, que era relativamente sencillo para clasificarse al menos hasta cuartos de final y a partir de ahí...

El objetivo, asegurar al menos la plaza para el Mundobasket a celebrarse el año siguiente en Grecia y volver a competir en la élite del baloncesto mundial. 

El grupo A lo dominó Grecia que, tras un primer partido plácido frente a Ucrania (+22) solo pudo ganar por una canasta a Rusia y Turquía, que fueron sus acompañantes a la siguiente fase. Bosnia, con tres derrotas por un margen inferior a diez puntos, se quedó fuera. 

El grupo B lo dominó Lituania por delante de una sorprendente Israel y su estrella, Oded Katash, y de Francia. Eslovenia no fue capaz de ganar ni un partido. 

El grupo C lo ganó sorprendentemente Italia, que venció a Yugoslavia en el duelo directo (74-69), con algún apuro a Letonia (+5) y con algo más de comodidad a Polonia (+15). Los plavi fueron segundos mientra que Polonia hizo valer su victoria ante Letonia a pesar de su contundente derrota ante los transalpinos y los balcánicos (-37). 

En el grupo D, España cumplió venciendo a Ucrania (82-54), una disminuida Croacia (78-71) y Alemania (67-59). El triple empate se resolvió a favor de croatas y alemanes. Las sensaciones del grupo no eran del todo malas, pero tampoco para tirar cohetes. 


Todo a cámara lenta, calidad a raudales

Los grupos A y B convergieron en el E, en el que Grecia ganó sus tres partidos por márgenes muy ajustados pero manteniendo un balance de 6-0 y la primera posición del grupo. Rusia, Turquía y Lituania fueron, por ese orden los otros equipos clasificados. Israel se desfondó y no fue capaz de ganar un partido más, al igual que Francia que no había dado buenas sensaciones desde el principio.

Los grupos C y D se juntaron en el F, en el que tanto Italia como Yugoslavia ganaron sus tres partidos. La sorprendente Polonia ganó dos (a Croacia 77-76 y a Alemania 86-76) y se clasificó como cuarta del grupo. La tercera plaza fue para España que compitió contra Italia (derrota 60-63) y Yugoslavia (derrota 70-79) pero venció con solvencia a Polonia en la única derrota de los polacos en esta segunda fase (104-61). El cruce de cuartos se presentaba entre un mar de dudas y alguna que otra esperanza para los españoles.

Grecia e Italia se clasificaron con rotundidad para semifinales, venciendo a polacos (72-62) y turcos (66-43). Lo mismo hizo Yugoslavia con Lituania (75-60) en un partido totalmente diferente a la vibrante final que ambos combinados habían ofrecido un par de años atrás. 

El guión para España fue el mismo que el de los últimos campeonatos, perdiendo contra Rusia (70-67) después de mantener una cómoda ventaja en la primera parte. Los 21 puntos de Fetisov, los 15 de Mikhailov y los 14 de Karasev fueron demasiado para los 17 de Orenga, los 12 de Smith (con 7 rebotes y 3 asistencias) y los 10 de Herreros, estando el resto de jugadores muy desdibujado. Con todo, al final España tuvo un último balón para empatar, pero el triple de Smith acabó siendo escupido por el aro. No recuerdo muy bien por qué tuvo que acabar él tirando ese tiro y no Herreros o Angulo, por poner dos ejemplos, pero por lo menos tuvo la valentía de hacerlo en un tiempo en que esta escaseaba en el combinado nacional. 

Apeado el anfitrión de la lucha, el resto de eliminatorias transcurrió como estaba previsto: Yugoslavia venció a Grecia (88-80) con un gran partido de Bodiroga (22+6+5) y Danilovic (20) en una noche aciaga de Djordjevic. En el otro lado del cuadro, Italia remontó a Rusia (67-65) con 19 puntos de Myers, 14+10 de Marconato y 13 de Fucka.

El detective de Hotel, lo dio todo por España


La final fue una muestra del paupérrimo baloncesto jugado en el campeonato, con un resultado fnal (63-49 para los plavi) que no hace justicia a la calidad que ambos equipos atesoraban. Eran los tiempos del basket-control. Los felices años ochenta habían quedado atrás. 

Los chicos de Lolo Sainz se repusieron al mazazo de los cuartos de final venciendo a Turquía (86-81 con 18 puntos de Herreros, 15+9 de Reyes y 17 de Ferrán) en un partido en el que se dominó el rebote con claridad (31-11) y a Lituania por el quinto puesto en un partido vibrante (94-93) con 20 puntos de Herreros, 17 de Angulo y 19+6 de Ferrán. Así que, por lo menos, el objetivo se había logrado  al año siguiente se participaría en el Mundobasket. Magro consuelo, aunque probablemente las expectativas eran demasiado altas para la calidad del grupo, lo que por entonces solía ser algo habitual. 

Por Yugoslavia participaron nombres conocidos como Bodiroga, Danilovic, Obradovic, Loncar, Djordjevic (algo gris su campeonato), Rebraca, Tomasevic o Beric. 

Por Italia, además de Myers, Fucka y Marconato, los Abbio, Coldebella, Pittis, Galanda, Frosini o el nacionalizado de 36 años Dan Gay.

El bronce fue para Grecia, con un equipo plagado de desconocidos además de los Sigalas, Rentzias, Ekonomou, Alvertis, Papanikolau o Christodoulou. 

En el resto de selecciones había nombres como el bosnio Mujezinovic, los croatas Alanovic, Giricek, Kovacic, Sesar, Rimac o Prkacin, los franceses Julian, Bonato, Thierry Gadou, Risacher, Foirest o Sciarra, los alemanes Rödl, Harnisch, Femerling u Okulaja, el israelí Katash, los lituanos Karnisovas (la estrella de los bálticos), Jasikevicius, Stombergas, Zukauskas, Timinskas o Einikis (gran campeonato el suyo), el polaco Wojcik, los turcos Turckan, Besok, Kutluay o Sarica, los rusos Koudelin, Panov, Nosov, Mikhailov, Fetisov o Karasev y los eslovenos Alibegovic, Nesterovic, Milic o Zdovc.

Solo destellos, nunca cristalizó lo que prometía


Pero tal cantidad de estrellas europeas no pudo elevar el nivel de juego, verdaderamente lamentable en algunos partidos. 

Los doce españoles participantes fueron Esteller, Angulo (9 puntos en 16 minutos), los hermanos Jofresa, Orenga, Nacho Rodríguez, Mike Smith (en su segundo y último campeonato y de los pocos que dio la cara ante Rusia en cuartos de final), Herreros, Paraíso, Ferrán Martínez (que puso de manifiesto tanto su capacidad para sumar como su alergia al contacto), Reyes (máximo reboteador pero que hipotecaba al equipo en partidos contra rivales de mucha altura, como en cuartos ante Rusia) y Dueñas (incapaz de marcar diferencias a pesar de sus 2,21 metros). 

Los años de travesía en el desierto continuaban. Las dudas existenciales también. El carácter ganador se había perdido hace años. Las expectativas no eran buenas.





24 de mayo de 2015

Veinte años no son nada

Ha pasado ya una semana desde que el Real Madrid de baloncesto, a las órdenes de Pablo Laso, rompió una maldición que ya duraba veinte años. Noveno título europeo para un equipo que es historia viva de este deporte. 

Y lo ha hecho haciendo frente a sus complejos y sus monstruos. Derrotando en la semifinal al gran ogro de la Euroliga, el gran Zeljko Obradovic, que la ha ganado con cuatro equipos diferentes y que fue precisamente uno de los grandes protagonistas del último gran título madridista. Un equipo, el Fenerbahce turco, con una plantilla bastante apañada y que había derrotado al Barcelona para llegar a la Final a Cuatro de Madrid.

En el horizonte se perfilaba el CSKA, quizá el favorito máximo para el título, aunque parece que la falta de Messina ha pesado demasiado. Así que, quien esperaba el domingo por la tarde, era el viejo enemigo, Olimpiacos, Spanoulis, Printezis. Los mismos que hace un par de años rompieron el corazón blanco remontando veinte puntos de ventaja en un suspiro para alzarse con la copa.

 
Por lo menos fue en color...


Esta vez no fue así. 

Es probable que el Real Madrid tenga una plantilla inferior a la de los últimos años. Para empezar no está Mirotic, y su hueco no se ha terminado de llenar.

Es también probable que el Real Madrid tenga este año una plantilla demasiado vieja, comparada con las últimas. A los años que van cumpliendo los Rudy, Chacho, Felipe y Llull, hay que añadir la edad de los nuevos fichajes.

Pero lo que es cierto es que el Real Madrid tiene la plantilla con más carácter. Para ello ha fichado a Ayón, a Maciulis y, sobre todo, a Nocioni (lo de Campazzo me parece un poco broma, la verdad). El chapu, odiado cuando jugaba en el TAU / Caja Laboral, ha subido a los altares de la religión merengue ganando un merecido premio MVP a sus treinta y cinco años de edad. Merecido, porque no hay más que ver los estratosféricos tapones que ha colocado en semifinales y final, para hundir sicológicamente a sus rivales. 

Grandes aciertos, sobre todo Ayón (ha llegado en un gran momento al tramo decisivo, supliendo el bajón de Boroussis o quizá siendo causa directa del mismo) y Nocioni. Como gran acierto fue mantener a Slaughter (sigue dándolo todo en defensa, sea quien sea el rival que tenga delante, base, escolta o pivot) y a Pablo Laso, que se ha repuesto del despido de su cuerpo técnico. 

Porque lo de Laso es de traca: ocho títulos en doce finales de las quince posibles. Desde Ferrándiz y Lolo Sáinz no se ha visto nada igual.

Hagamos un poco de memoria baloncestística:

Año 1995: Antúnez, Arlauckas, Cargol, Sabonis, Martín, Biriukov, Lasa, Santos, Kurtinaitis, García Coll, Skeeter Henry, Romero, Ferrer y Silva

Año 2015: Chacho, Llull, Campazzo, Carroll, Rivers, Rudy, Maciulis, Nocioni, Reyes, Ayón, Slaughter, Mejri, Bouroussis.

Aunque la presencia del gran Arvidas Sabonis y de Arlauckas desvirtúa un poco el cuadro, podemos decir que la plantilla actual tiene más fondo de armario o que, al menos, no cuenta con ninguna superestrella. Y aún así disfrutamos de su baloncesto atractivo y solidario. 

A por el triplete



10 de mayo de 2015

Vientos de cambio

Vaya. Los Spurs eliminados en primera ronda por los Clippers. Una sorpresa, diría yo, a pesar de la entidad del equipo pobre de Los Ángeles.

Una sorpresa que además viene con el añadido de que el próximo campeón de la NBA será un equipo que aún no ha ganado en el siglo XXI. 

Cleveland - Chicago: ambos ganaron con solvencia sus respectivos enfrentamientos contra Celtics y Bucks. La serie va actualmente 2-1 para Chicago, pero ha sido gracias a un canastón de Rose en el tercer partido. Gasol lleva dos actuaciones más bien mediocres y es duda para el cuarto. Love no jugará para Cleveland. Difícil pronóstico, diría 4-3 para Cleveland.

Atlanta - Washington: Atlanta cumplió el trámite con algún apuro más de lo debido ante Brooklyn y Washington barrió con brillantez a Toronto. Ahora, con 2-1 para Washington y a pesar de la lesión de Wall, los capitalinos son favoritos. No creo que la serie vaya al séptimo. Yo diría 4-2 para Washington. Por cierto, Pierce ya lleva dos canastones en estos playoffs. 

Golden State - Memphis: El mejor equipo del año barrió a los Pelicans. Memphis cumplió contra Portland. El poderío interior de los Grizzlies se está notando y ahora mismo van 2-1 a favor. No obstante Golden State debe mejorar y llevarse la serie 4-3. 

Houston - Clippers: los Clippers dieron el sorpresón de la primera ronda y ahora van 2-1 a favor. Los Rockets se deshicieron con facilidad de Dallas, pero les falta algo para llegar más lejos. Veo un 4-2 para Clippers, a pesar de La Barba. 

A este lado del charco, dos noticias domésticas:

  • Escarolo vuelve a ser nuestro Seleccionador Nacional de Baloncesto. Una medida polémica, aunque si miramos el palmarés, con dos Eurobasket y una plata en los JJOO, indudablemente es una buena elección. Supo gestionar bien sus equipos, excepto en el inicio del Eurobasket de 2009 y en las fases de grupos de Mundobasket donde a pesar de todo solo nos separó una canasta épica de Teodosic de estar en semifinales. Su bagaje táctico y técnico debería darnos un plus en los partidos apretados donde, recordemos, Orenga ni siquiera ganó uno que se decidiera por debajo de 10 puntos de diferencia. No habría sido mi primera elección, pero la regla ACB limitaba mucho las opciones.
  • Calderón no viene al Eurobasket por tener que recuperarse de su lesión. Aunque ya no es el que era, con mucha diferencia, no nos hubiera venido mal para 10-15 minutitos, incluso jugando de escolta como hiciera en el Eurobasket 2013 en el que estuvo a punto de meter el triple que nos colara en la final. Creo que veremos al Chacho muchos minutos en pista. La parte mala es que también veremos a Llull...


¡Con esta van dooooos!