4 de agosto de 2012

Cuestión de contrastes

Tras tres jornadas de la fase de grupos de estos JJOO de Londres, va siendo hora de hacer un repasito. Y la verdad es que la cosa está bastante cantada: USA Basketball va a ganar el oro de calle. 

Ayer vi la exhibición anotadora: 49 puntos en el primer cuarto; 78 puntos al descanso; 156 puntos al final. Victoria por 83 puntos. Vale que era Nigeria, pero es que estas diferencias no se dan ya en el baloncesto moderno. 

Estos tíos juegan la hostia. No tienen juego interior, pero ¿para qué? Si tienen tíos que las meten de todos los colores y para los que la línea de tres puntos es como hacer una bandeja. Si ponen un quinteto bajito y se pone LeBron a defender a Gasol, que no la huele y lo tenemos que sentar. Si hacen que la selección española parezca un grupo de cadetes jugando contra senior. 

Lo dicho, que está la cosa muy malita y que va a hacer falta un milagro únicamente para poder apretar el partido.


USA Boys en acción (Fuente: ACB.com)


Por lo demás, Rusia está que asusta, aunque haya tenido una suerte loca para ganar a Brasil (que, aunque menos, hay que respetarla). El partido entre estas ha sido algo muy bueno al final, porque la diferencia hace que el que gane mañana sea prácticamente primera de grupo (suponiendo que España gane a Brasil el lunes). Es más, si ganamos de una diferencia guapa, podríamos ser primeros aún perdiendo, por el basket average en un hipotético triple empate. 

Tras España, Rusia y Brasil, poco más que decir. China viene de turismo y el cuarto del grupo será Gran Bretaña o Australia, con el fabuloso premio de ser masacrado por los USA boys. 

El otro grupo presenta un candidato serio como Francia (que se dejó ir descaradamente en el partido inaugural) y una Argentina que está ganando más por oficio que por calidad y que no sabemos cómo llegará a los cruces. El cuarto debería ser Lituania, que es menos Lituania que nunca y a la que España o Rusia deberían hacer morder el polvo.

¿Los nuestros? Bien, gracias.

Solventando los partidos sin estridencias ni alardes, salvo algún minutito contra China o un tercer cuarto espectacular contra Australia. Lo bueno es que los jugadores importantes no van muy cargados de minutos y que se solucionó con claridad la primera papeleta del campeonato. Viendo los precedentes, me da a mí que estos saben bien a lo que están jugando y que cuando lleguen los momentos calientes van a dar el máximo (menos Felipón, que el tío no sabe lo que es relajarse. ¡Qué grande!). 

Mi pronóstico:

USA - Francia - Argentina - Lituania

España - Rusia - Brasil - Gran Bretaña

Veremos el lunes cuántos acierto. 


17 de julio de 2012

Vaya final

Manda narices la que nos ha tocado vivir (ya veis que esta es una entrada de la más rabiosa actualidad, pero como he explicado en el blog gemelo Historias de Iramar, las circunstancias no han sido las más adecuadas últimamente; así que preparaos para unos días de recapitulación...).

Pues nada, resulta que el FC Barcelona ha reeditado el título de liga. Si esto nos lo hubieran contado en octubre, a nadie habría pillado de sorpresa. Lo raro hubiera sido que no fuera así, vistos los antecedentes. 

Pero, amigo, si nos fijamos exclusivamente en la final, el Madrid tendría que haber ganado holgadamente. Un 3-0 habría sido lo más normal. ¿Qué pasó, entonces?

Primero Marcelinho metió un triple de esos que entran una vez de cada diez, siendo generosos, y que marcan el devenir de un campeonato. El Madrid tiró por la borda un partido que tenía ganado hasta bien cerca del final y que no supo cerrar, y el Barcelona respiró y sacó la cabeza del mar que lo estaba ahogando.

El segundo partido fue como el primero, pero sin el colofón tan espectacular. El Madrid controló bien e hizo lo que no había podido hacer días antes. Vuelta a Madrid con la sensación de que los blancos habían sido superiores. Lo mejor estaba, no obstante, por llegar.

Porque el tercer partido fue un paseo blanco y un martirio azulgrana. El Madrid consiguió la mayor victoria en un partido de la final y el Barcelona había sido un muñeco en sus manos. Ya nadie dudaba que era cuestión de tiempo...

Pero el cuarto partido cambió de nuevo la tendencia y el Madrid perdió con claridad en casa. Una oportunidad de cerrar la eliminatoria y una muestra de la fragilidad de su mentalidad, quizá lo peor de Laso en esta temporada.

Y es que el quinto partido fue definitorio. El Barcelona arreó bien y el Madrid aguantó, pero al final ya se veía claro que los azulgrana iban a poder renovar el título, como hicieron. Mickeal resurgió de sus cenizas, Vázquez impuso su ley y Navarro se sobrepuso a su fascitis. Demasiado para el Madrid que, sin embargo, llegó con opciones. 

El resumen, el Barcelona ganó una serie que mereció perder y el Madrid tiró por la borda una oportunidad única que mereció ganar. Y mientras tanto, las audiencias televisivas por las nubes.

Bueno para el baloncesto, en una temporada en que se renegocia el contrato televisivo. 

Enhorabuena al Barcelona y esperemos que el Madrid siga por el mismo camino. De momento, Tomic ha cambiado de colores en una decisión que traerá cola. Para mí, un error de la Casa Blanca. Ahora solo falta que Velickovic fiche por un equipo que se cruce con el Madrid y nos cruja en el momento más inesperado...

17 de junio de 2012

Fin de una era

No pudo ser.

A pesar de llegar a ir 3-2 y conseguir la posibilidad de cerrar la Final de Conferencia en el Garden, el más brutal LeBron James que se ha visto nunca ha impedido a los Celtics de Boston volver a hacer Historia. 

El partido del Garden terminó con victoria clara para los Heat, así que la serie volvía a Miami para un séptimo partido en el que ya todo el mundo daba más o menos favoritos a los Heat. Nadie pensaba que los viejos Celtics pudieran ser capaces de hacer la machada una segunda vez.

Me quedé a ver el partido por la tele, a altas horas de la madrugada. Y vi lo que ya se suponía: dos equipos que iban a marchas distintas. Por un lado, los Celtics desplegaban oficio, a falta de piernas, para mantenerse en el partido. Por el otro lado, los Heat volaban sobre el parquet. Hasta que la gasolina se agotó en el depósito de los arrogantes verdes, y con ella la esperanza de volver a las Finales.

Queda ahora una importantísima toma de decisiones, de la que dependerá el futuro de la franquicia a corto y medio plazo. 

Los hechos son que los Celtics necesitan imperiosamente reducir masa salarial y que sus elecciones en el draft son la 21 y la 22 de la primera ronda (lo que limita la calidad disponible en esos momentos). Y, no lo olvidemos, solo Pierce y Rondo tienen contrato en vigor de los cuatro magníficos.

Lo bueno, la vuelta de Avery Bradley, que ha demostrado un gran crecimiento este segundo año (a pesar de que para jugar de escolta es bastante pequeñito y para jugar de base no parece tener creación de juego), y la vuelta de Jeff Green tras los problemas cardíacos que le han impedido jugar esta campaña (como estas cosas son como son, esperemos que no se tuerza y se vea obligado a retirarse). Ambos habrían cambiado bastantes cosas en esta temporada tan dura, y servirán para rejuvenecer la plantilla el año que viene.

En cuanto a Garnett y a Allen no tengo dudas. Les ofrecería el mínimo de veteranos a ambos por seguir una temporada más. Creo que Garnett volverá, pero Allen parece querer probar fortuna en otro sitio. Aunque es el que más ha notado el paso del tiempo, nos vendría muy bien para salir del banquillo y ofrecer 20-25 minutos de su excelso tiro. 

En cualquier caso, si uno de los dos no volviera, tendrían los Celtics unos cuantos dólares a ofrecer a algún agente libre, aunque en este año no parece que haya muchos de calidad donde elegir. Quizá Ersan Ilyasova, el supuesto turco de edad indeterminada pero indiscutible calidad. 

Se avecinan años complicados de los que esperemos tardemos menos en salir que la última vez (recordemos, 22 años sin levantar un título, 21 sin llegar a unas Finales, una sola Final de Conferencia en todo ese tiempo). 

Miguel Ángel Paniagua escribió una columna en Gigantes allá por 1988, tras la eliminación de los míticos Celtics de Bird a manos de los Pistons de Detroit. Hoy las hago mías:

Nada es eterno, ni siquiera la grandeza. Pero el lugar en la Historia no se lo puede quitar nadie. 


28 de mayo de 2012

Final de conferencia, otra vez

Somos viejos.

A estas alturas de la temporada no podemos con las pelotas. Tampoco con las de baloncesto. 

Pero a corazón no nos gana nadie (bueno, quizá tengan tanto como nosotros unos androides de negro que comanda un tal Popovich). 



Lo hemos vuelto a demostrar, en un partido horrendo que se gana a base de pequeños detalles. Uno de esos que, según Ramón 13t, separa a los niños de los hombres. El resultado, el de casi siempre: un séptimo partido a la mochila.

De nuevo en la Final de Conferencia. Por tercera vez en cinco temporadas. Las dos anteriores ya sabemos cómo terminaron: un anillo y un séptimo partido perdido en LA (o sea, un casi-anillo).

Nadie da un duro por nosotros. Y eso nos gusta. 



Ya no daban un duro por nosotros en diciembre. Son viejos, decían unos. No aguantarán una temporada tan comprimida, decían otros. Su mejor tiempo ha pasado, decía algún iluminado.

A lo mejor no saltamos tan alto como antes. O nos cuesta un mundo seguir a nuestro hombre o irnos a nuestro par. Pero sabemos jugar a esto.  Sin egos. Todos contribuimos al éxito del conjunto, porque sabemos que es el nuestro. 



Aquí nadie mete 9 tiros de 30 intentos. Sencillamente porque nadie se tira 30 mandarinas mientras los demás miran. Aquí bajamos el culo en defensa y en ataque movemos el balón hasta que tenemos un tiro claro. Podemos meterla o no, pero después de volver a bajar el culo la volveremos a mover. Asi hasta que os canséis. 



A lo mejor no pasamos ronda. Pero os va a costar un huevo derrotarnos. 

Y la yema del otro, probablemente.

Por eso somos CELTICS